A menos de cuarenta días del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, en Mendoza la expectativa por completar el álbum oficial se transformó en preocupación. La falta de stock tanto de figuritas como del propio álbum generó malestar entre kiosqueros y consumidores, en medio de una fuerte demanda.
La fiebre mundialista, que suele traducirse en ventas masivas y movimiento comercial, este año se ve atravesada por un escenario de desabastecimiento que afectó principalmente a los comercios de cercanía.
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Stock limitado y entregas incompletas
Desde distintos puntos de la provincia, vendedores coincidieron en el diagnóstico: los pedidos llegan en menor cantidad de la solicitada o, directamente, no se entregan. Esto impactó de lleno en la rentabilidad del sector.
Un comerciante del centro mendocino explicó a El Sol que adquirir un lote grande implica una inversión significativa, pero que la mercadería no aparece con regularidad. Ante esto, la imposibilidad de conseguir el producto generó pérdidas y frenó las ventas en un momento clave.
“Un lote de 1.000 paquetes representa un costo de $1,5 millones para el kiosquero, que los vendería a $2 millones y obtendría una ganancia de $500.000. Pero la escasez persiste: no llegan las figuritas y no hay álbumes por ningún lado. Este año salieron pocos álbumes a la calle, lo que impulsa la demanda y el furor”, detallaron desde la UKRA.
Distribución desigual
Uno de los principales reclamos apuntó a la diferencia en el abastecimiento. Según trabajadores del rubro, supermercados y grandes distribuidores logran acceder a volúmenes más altos, mientras que los kioscos quedan relegados.
Además, el hecho de que en esta edición también se habilitó la venta a través de plataformas digitales profundizó la competencia y modifica las reglas del mercado tradicional.
La empresa Panini, responsable del producto, comercializa a través de intermediarios, lo que abrió la puerta a prácticas cuestionadas por los pequeños comerciantes.
El rol del mercado online
Otra de las críticas está vinculada al crecimiento del canal digital. Kiosqueros aseguraron que parte del stock se desvía hacia ventas directas por internet, dejando sin mercadería a los puntos físicos.

Incluso plataformas como Rappi ofrecen paquetes, aunque con disponibilidad limitada debido a la alta demanda.

Denuncias del sector kiosquero
Desde la Unión de Kiosqueros de la República Argentina advirtieron que el problema radicó en la cadena de distribución. Según explicaron, los distribuidores no siempre priorizan a los kioscos y optan por vender directamente al consumidor final con márgenes mucho más altos.
Esto no solo encareció el producto, sino que también dificulta el acceso para quienes buscan comprarlo en los canales habituales.
