La tensión cambiaria se mantiene y el Banco Central (BCRA) amplió sus herramientas de intervención para intentar contener la cotización del dólar mayorista por debajo de los $1.500. En los últimos días, el organismo sumó capacidad para ofrecer cobertura cambiaria mediante bonos dólar linked y habría incrementado su participación en el mercado de futuros.
Una de las principales herramientas surgió de un canje de títulos públicos realizado entre el BCRA y el Tesoro. Según la resolución que oficializó la operación, la autoridad monetaria entregó bonos dólar linked con vencimiento a fines de agosto y recibió títulos con vencimiento a fines de septiembre. En concreto, obtuvo el equivalente a US$502 millones en letras dólar linked, lo que le permitirá disponer de instrumentos para intervenir en el mercado secundario durante el próximo mes.
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La venta de estos bonos constituye una de las vías utilizadas para ofrecer cobertura frente a una eventual suba del tipo de cambio oficial. En paralelo, el mercado de futuros comenzó a mostrar señales compatibles con una mayor participación oficial. Operadores detectaron un fuerte aumento del volumen negociado y del interés abierto en los contratos de vencimiento más cercano, particularmente los correspondientes a agosto y septiembre.
Desde la consultora Outlier señalaron que el incremento del volumen, la apertura del interés abierto en las primeras posiciones y la contención de los precios de los futuros mientras el tipo de cambio spot avanzaba resultan consistentes con una mayor presencia oficial en el mercado de cobertura. PPI, por su parte, calculó que el interés abierto aumentó US$425 millones durante agosto, aunque aclaró que la magnitud de ese incremento todavía no permite determinar que exista una intervención de gran escala.
Menos compras de reservas y tasas más altas
La estrategia del Gobierno para contener el dólar no se limita a los bonos y los futuros. El BCRA también redujo el ritmo de acumulación de reservas mediante menores compras de divisas, mientras que las autoridades toleran tasas de interés en pesos más elevadas para desalentar la demanda de dólares.
El objetivo es reducir la presión sobre el mercado cambiario y evitar que la cotización mayorista supere de manera sostenida la zona de los $1.500. La combinación de tasas más altas y herramientas de cobertura busca generar incentivos para permanecer en activos en pesos y, al mismo tiempo, ofrecer instrumentos que permitan cubrirse ante una eventual depreciación.
Un vencimiento de US$2.595 millones
El escenario cambiario tendrá una prueba adicional la próxima semana. El canje realizado entre el BCRA y el Tesoro, junto con otra operación similar concretada con inversores privados, permitió reducir parte de los vencimientos de letras dólar linked. Sin embargo, el compromiso que permanece es elevado.
Según cálculos de PPI, los vencimientos suman aproximadamente US$2.595,4 millones, una cifra superior a la registrada a fines de julio, que hasta entonces había sido el mayor vencimiento de este tipo durante la gestión de Javier Milei.
El antecedente de julio explica parte de la preocupación oficial. En aquella oportunidad, el día en que se establecía el tipo de cambio utilizado para cancelar los títulos, el BCRA no logró comprar dólares y el Tesoro tuvo que vender alrededor de US$150 millones para contener la presión cambiaria. Fue la primera intervención de ese tipo desde octubre de 2025.
Con ese antecedente, el Gobierno llega al próximo vencimiento con una batería de instrumentos mayor: bonos dólar linked disponibles para vender, una participación más activa en el mercado de futuros, tasas en pesos más elevadas y una menor velocidad de compra de reservas. El objetivo central es el mismo: evitar que el dólar mayorista rompa de forma sostenida la barrera de los $1.500 en un contexto de creciente presión cambiaria.
