Esta semana el mundo pareció acelerar en su camino hacia una solución para el Coronavirus. El martes, Rusia anunció la “primera” vacuna contra el COVID 19, bautizada como Sputnik V, Rusia pretende posicionarse al frente de esta carrera planetaria con importantes repercusiones financieras.

Este miércoles, Estados Unidos retrucó: otorgó un contrato por u$s1.500 millones para la producción de 100 millones de dosis de la vacuna experimental fabricada por el laboratorio estadounidense Moderna. Y no es el primer encargo que realiza Trump, dado que su administración ya invirtió al menos u$s10.900 millones en desarrollos similares.

En este marco acelerado, el presidente Alberto Fernandez confirmó que la Argentina producirá la vacuna de Oxford/AstraZeneca. Esta es una nueva apuesta para el país, que ya lleva adelante pruebas experimentales con la vacuna de Pfizer/BioNTech.

El anuncio de la vacuna rusa contra el coronavirus despertó dudas y advertencias. Las mismas que pueden generar los proyectos occidentales.

¿Cuántas vacunas hay en el mundo?

En la última actualización del 31 de julio, la OMS recensó 26 “vacunas candidatas” en el mundo que estaban siendo probadas en ensayos clínicos (en el hombre) frente a las 11 que había a mediados de junio.

La mayoría de estos ensayos se encuentran en “fase 1” (destinada principalmente a evaluar la seguridad del producto), o en “fase 2” (donde se prueba la eficacia).

Solo cinco están en fase 3, la más avanzada, donde se comprueba su eficacia con miles de voluntarios. Se trata de:

  • La vacuna que están desarrollando los laboratorios alemán BioNTech y estadounidense Pfizer (que se prueba de manera oficial en la Argentina).
  • La que desarrolla la biotecnológica estadounidense Moderna.
  • Los dos proyectos de los laboratorios chinos Sinopharm y Sinovac.
  • Y la que realiza la Universidad de Oxford con la farmacéutica británica AstraZeneca.

La vacuna rusa, desarrollada por el Centro de Investigación Epidemiológica y Microbiología Nikolai Gamaleya, con el ministerio ruso de Defensa, está en fase 1, según la base de datos de la OMS.

Sin embargo, el fondo soberano ruso implicado en su desarrollo asegura que la fase 3 de los ensayos clínicos empezará este miércoles. Según las autoridades médicas rusas, profesores y personalidades médicas empezarán a ser vacunados a partir de agosto, antes de empezar a administrarla el 1 de enero de 2021 a la población.

¿Cuáles son los resultados?

El ministerio de Salud ruso asegura que su vacuna permite “generar una inmunidad prolongada”, de hasta “dos años”. El problema es que los datos sobre los que reposan estas afirmaciones no han sido publicados.

“Esta declaración es prematura ya que no sabemos si esta vacuna (o cualquier otra) va a proteger contra la COVID 19” ni “cuál será la duración de la inmunidad. En realidad, la distancia con las primeras inmunizaciones en el hombre solo es de unos meses/semanas”, advierte a la AFP la viróloga francesa Marie-Paule Kieny, antigua directora general adjunta de la OMS.

En general, hasta ahora, solo se han publicado los resultados preliminares (fase 1 y 2).

Los últimos, son los de la vacuna candidata de la Universidad de Oxford y el de una empresa china, CanSino, publicados el 20 de julio, que han mostrado que son bien tolerados por los pacientes y provocan “una fuerte respuesta inmunitaria”.

Pero “no sabemos si estos niveles de inmunidad pueden proteger contra la infección (…) ni si esta vacuna puede proteger a los más frágiles de las formas graves de la COVID 19”, comentó Jonathan Ball, profesor de virología molecular de la Universidad de Nottingham (Reino Unido).

Un estudio británico publicado a mediados de julio sugiere que la inmunidad basada en anticuerpos podría desaparecer solo en unos meses en el caso de COVID 19, lo que amenaza complicar la puesta a punto de una vacuna eficaz a largo plazo.

¿Para cuándo una vacuna?

Antes del anuncio ruso, la EMA estimaba que “una vacuna contra la COVID 19 lista para ser aprobada y disponible en cantidades suficientes podría llevar al menos hasta principios de 2021” a nivel mundial.

Los más optimistas, empezando por algunas farmacéuticas, aseguran que esto será posible a partir del otoño (boreal). Sin embargo, “no es muy realista” para el profesor Floret, que aboga por “moderar este entusiasmo” y apuesta “como muy pronto, para el primer trimestre de 2021”.

“Sería un logro impresionante”, ya que normalmente esto lleva años.

En el peor de los casos, sigue siendo posible que nunca se logre una vacuna.