BUENOS AIRES (DYN) La jueza de la Corte Suprema de Justicia Carmen Argibay Molina acusó ayer a la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) de “sobrecargar los tribunales” con juicios promovidos por jubilados a los que les “paga mal” sus haberes. A su vez, el experto en temas previsionales Daniel Marcú afirmó que la situación financiera de la Anses se encuentra en un “equilibrio precario” porque es baja la relación entre aportantes y jubilados.
La semana pasada se generó un fuerte contrapunto entre el Gobierno y la Defensoría de la Tercera Edad, a partir de un informe difundido por ese organismo, que indicó que la canasta básica de los gastos de un jubilado o pensionado alcanza un costo de 2.063,45 pesos, cuando 76 por ciento de los pasivos cobra por mes el haber mínimo de 895 pesos o aún menos.
Argibay Molina se sumó ayer a la polémica y exhortó a la Anses a alinearse con el fallo que emitió el máximo tribunal en el caso Badaro, cuando dispuso subir 88,6 por ciento la jubilación entre enero del 2002 y diciembre del 2006, de acuerdo con el índice de variación salarial.
La magistrada, asimismo, se manifestó en contra de la creación de juzgados especiales para agilizar las 362.000 causas abiertas al respecto, con el fin de evitar “un gasto para el Estado”. “El problema es que la Anses paga mal, entonces, todos empiezan a hablar de la industria del juicio, todos quieren llegar a la Corte Suprema. Nos llegan las causas de previsión social porque están mal calculados los haberes o las jubilaciones están mal hechas”, se quejó Argibay Molina.
La magistrada, en declaraciones a radio América, recalcó que “no paga lo que debe la Anses, incluso cuando hay sentencias que la obligan a pagar, insiste con no pagarlos y tratar de llegar hasta la Corte”. Argibay Molina agregó: “Nosotros tenemos el famoso caso Badaro”, e instó al organismo a tomar ese ejemplo y “seguir pagando los porcentajes de ajuste”.
Por su parte, Marcú advirtió que “el problema potencial más grande que tiene la Anses es el pasivo implícito” por la gran cantidad de juicios contra el organismo.
El analista indicó que, actualmente, la mitad del financiamiento del sistema jubilatorio “viene de impuestos y la otra mitad de la recaudación de los propios trabajadores”. “Cualquier sistema de reparto, para tener financiamiento genuino, debería tener una relación mínima de 3 (aportantes por jubilado).
Por eso, la Anses hoy está en un equilibrio precario porque tiene 1,5 trabajador aportante por jubilado, pero con esa recaudación financia la mitad; la otra mitad viene de impuestos”, sostuvo. A su vez, el senador nacional Pablo Verani propuso un cambio sustancial en el cálculo del haber jubilatorio a nivel nacional para trabajadores en relación de dependencia.
El legislador impulsa, a través de un proyecto de ley, que se calcule sobre los mejores 10 años de aportes del trabajador, y no sobre los últimos 10 años aportados en actividad, tal como establece la norma actual. Verani fundamentó en la iniciativa que las modificaciones en la vida laboral de los trabajadores, a la par de los vaivenes económicos del país, ha derivado en cambios en cuanto a la modalidad y remuneraciones laborales en general.
“En los albores del sistema previsional argentino, el trabajador llegaba a la cima laboral casi al final de su carrera, mientras que, en la actualidad y en términos generales, la cima se alcanza entre los 35 y los 45 años, es decir mucho tiempo antes del final de la carrera. Si siguiéramos tomando para el cálculo de la prestación compensatoria los últimos 10 años de la actividad laboral, ese promedio ni siquiera se acercaría a los mejores años de actividad de cada trabajador”, argumentó.
