Uno de los jóvenes detenidos por el crimen de Nahuel Vitali intentó desprenderse de las zapatillas que le robaron al RRPP a la salida de un boliche en Godoy Cruz y por las cuales lo mataron de un puntazo.
El sospecho tiene 16 años, fue aprehendido en el barrio Eva Perón y, de acuerdo con los indicios que hay en la investigación, es uno de los que atacó a Vitali el sábado por la madrugada a unas cuadras del boliche Iskra, ubicado en la Avenida San Martín Sur.
Aún antes de que lo fuera a buscar la Polícia a su casa, el menor cerró una de sus dos cuentas en Facebook por la cantidad de insultos y por el repudio que estaba recibiendo en esa red social. En el ambiente en que mueve se había propalado la versión de que había participado en el hecho de sangre y comenzaron a escracharlo.
Un día después del homicidio, y cuando el caso comenzaba a tener una fuerte repercusión pública, decidió liberarse de las zapatillas que le robaron a Vitali. Lo hizo a través de una página de compra y venta de artículos usados que funciona en Facebook.

En el apuro de sacarse de encima el botín, aclaró que no tenía pretensiones de vender el calzado, sino que lo cambiaba por alguna otra cosa.
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En la foto de las zapatillas que publicó en esta suerte de aviso clasificado queda claro que eran las mismas que tenía Nahuel Vitali en una de las imágenes que se publicaron luego de su asesinato. Es más: se deja ver una presunta mancha de sangre producto del corte que le realizaron al RRPP para matarlo.

En el último posteo en Facebook, apenas horas antes de ser detenido, el sospechoso dedicó un mensaje a una mujer fallecida, presuntamente su madre, cuyo contenido es tomado –para quienes lo conocen- como una confesión. “Solo espero que ella desde el cielo me escuche y me pueda perdonar”, escribió.

Nahuel Vitali estaba a días de cumplir 19 años. El sábado por la madrugada, en la esquina de Uruguay y Tiburcio Benegas, fue abordado por dos personas que le exigieron que entregara las zapatillas. Todo indica que, harto de ser asaltado, el chico opuso alguna resistencia. Los atacantes le clavaron un arma blanca a la altura del corazón y la herida fue fatal. Su cuerpo quedó tendido en el lugar.
