El presidente Javier Milei.

Un informe de la Fundación Éforo puso en dura controversia la narrativa del Gobierno nacional sobre el “ahorro histórico” derivado de la suspensión de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) ejecutada en 2025, propuesta que será debatida en el Congreso tras la presentación de la reforma electoral.

La estimación pública realizada en su momento por el actual jefe de Gabinete, Diego Santilli -cuando tenía el cargo de ministro del Interior-, proyectaba un ahorro fiscal cercano a los USD 200 millones mediante la cancelación de la primaria. Sin embargo, la auditoría presupuestaria de la entidad técnica demostró que el costo total de la política electoral mostró una severa rigidez a la baja y casi no registró variaciones respecto de años con doble jornada de comicios.

Mismo gasto, la mitad de elecciones

Según el Informe Ciudadano: Políticas Electorales en Argentina (2007-2026) elaborado por Éforo -que reformula todas las series a precios constantes de 2025 para eliminar el efecto inflacionario-, el Gasto destinado a los Partidos Políticos y a la Política Electoral (GPPYE) en 2025 alcanzó los $468.083 millones (un 0,05% del PBI) y con Boleta Única.

La cifra implica una reducción de apenas el 3% frente a las legislativas de 2021 ($484.821 millones), un turno electoral en el que el Estado tuvo que financiar e instalar dos despliegues logísticos completos (PASO y generales). Más aún: al comparar los comicios del año pasado con las legislativas de 2009 ($296.967 millones), que fueron las últimas organizadas sin el sistema de primarias, el gasto real de 2025 resultó ser un 58% más elevado.

Los picos históricos siguen siendo 2011 y 2015, ambos por encima de los $600.000 millones y equivalentes al 0,08% del PBI.

La paradoja del Correo Argentino y las transferencias

¿Por qué la suspensión de las PASO no se tradujo en el recorte anunciado por el Ejecutivo? El documento explica que existió un alivio efectivo en las transferencias directas a los partidos políticos (impresión de boletas, aportes de campaña y seguridad), rubro que se redujo en $129.652 millones en comparación con las presidenciales de 2023 y en $43.605 millones respecto de 2021.

Sin embargo, ese ahorro conseguido en el financiamiento partidario fue absorbido y neutralizado casi por completo por un salto inédito en los costos operativos del Correo Argentino. Pese a que en 2025 la ciudadanía acudió a las urnas una sola vez, la logística postal demandó $225.113 millones (un 48% de todo el presupuesto electoral del año), marcando el récord histórico de toda la serie presupuestaria. En comicios con tres despliegues nacionales (como en 2015 o 2023 donde hubo, PASO, generales y balotaje), el servicio logístico había promediado los $190.797 millones.

Desfinanciamiento institucional

Por otra parte, la investigación de la Fundación Éforo advirtió sobre el paulatino vaciamiento de los fondos destinados al funcionamiento diario de las fuerzas políticas.

El Fondo Partidario Permanente -utilizado para capacitar dirigentes y sostener la estructura institucional fuera de los años electorales- sufrió un recorte drástico: pasó de un techo de $34.999 millones en 2015 a $402 millones en 2025. Para el ejercicio 2026, el crédito previsto es de $354 millones, una cifra que representa menos del 0,1% del presupuesto asignado a la política electoral.

“El costo de la política electoral argentina muestra una fuerte rigidez a la baja. La información pública disponible sigue sin permitir una apertura detallada de los conceptos más relevantes, lo que limita el control ciudadano sobre el destino final de los fondos”, concluye el informe, dejando en evidencia las marcadas diferencias entre los números reales del presupuesto y las promesas de ajuste formuladas desde la Casa Rosada.

El informe completo