El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo este lunes una conversación telefónica con el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, luego de que el mandatario estadounidense abriera la posibilidad de revisar la posición histórica que ha mantenido su país respecto de la soberanía de las Islas Malvinas.
La conversación se produjo en un contexto de creciente tensión diplomática por el archipiélago. Trump sorprendió la semana pasada al afirmar que estaba dispuesto a revisar la postura de Estados Unidos sobre la disputa entre la Argentina y el Reino Unido. Rápidamente, el Gobierno de Milei lanzó un paquete de medidas contra las petroleras que explotan el mar argentino. Hubo una respuesta del Reino Unido y de los propios kelpers, pero ahora el mandatario republicano le puso paños fríos.
Sin embargo, en un comunicado difundido posteriormente por Downing Street aclararon desde el Reino Unido que durante la llamada no se hizo ninguna referencia a las Malvinas.

Según reconocieron oficialmente, las charlas sobre geopolítica giraron en torno a dos focos: el conflicto entre Rusia y Ucrania, y la Guerra en Oriente Medio.
Respecto al primero, “coincidieron en la necesidad de seguir trabajando para lograr un alto el fuego“, advirtieron. Burnham reiteró su apoyo a Ucrania. Sobre el otro conflicto, el primer ministro británico le expuso el “compromiso por trabajar por la paz y la seguridad en la región, haciendo hincapié en la importancia de la solución de dos Estados, la reapertura del estrecho de Ormuz y la garantía de que Irán nunca adquiera un arma nuclear“. Trump ya se había mostrado muchas veces crítico de la postura británica sobre esta guerra con Irán.
Por último, informaron que Burnham felicitó a Trump por las “cifras de empleo en Estados Unidos y destacó los signos positivos de crecimiento en la economía británica“.
No se menciona a las Islas Malvinas en el comunicado.
De hecho, Burnham también mantuvo conversaciones telefónicas con otros líderes mundiales este lunes como parte de esta agenda. Con el Emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani; con el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson; y con el presidente de Chipre, Nikos Christodoulides.
El tema que tensó la relación
El contacto se produjo pocos días después de que Trump dejara abierta la posibilidad de modificar la posición de Washington respecto de las Malvinas.
El 31 de agosto, ante una pregunta de la prensa en el Despacho Oval, el presidente estadounidense respondió que revisa todas las posiciones de política exterior y que la cuestión de las islas era una de ellas. Sus declaraciones generaron preocupación en Londres debido a que Estados Unidos mantuvo históricamente una posición de respaldo al Reino Unido, aunque con distintos matices durante las últimas décadas.
El planteo de Trump también fue vinculado con las presiones de Washington para que los países europeos incrementen su gasto en defensa.
