El Gobierno de San Juan intenta recuperar 18 millones de euros que depositó en garantía para comprar un millón de dosis de vacunas Sputnik V. El acuerdo se cayó y amenaza de terminar en un escándalo político y un litigio judicial.

Luego de que la Casa Rosada autorizara a la provincias a comprar vacunas contra el coronavirus por su cuenta, la administración de Sergio Uñac fue una de las que más avanzó. Pero chocó con un inconveniente: la imposibilidad de negociar directamente con los laboratorios.

Según publica el diario Perfil, por ese motivo entró en escena la empresa alemana “Rul AG” que, como intermediaria, se comprometió a abastecer 1 millón de vacunas rusas  (en mitades iguales de los componentes 1 y 2), a cambio de un precio aproximado de 18 euros la dosis. Es el doble de lo que paga Nación por las Sputnik V por su trato directo con los fabricantes.

El contrato se cayó tras sucesivos incumplimientos y ahora en San Juan temen quedarse sin las vacunas y sin el dinero que depositaron en garantía para conseguirlas.

“Rul AG” es una de las empresas validadas por los fabricantes de la Sputnik V para actuar en su representación. Sin embargo, el contacto con ellos no fue directo, sino a través de Rogelio Rengel y Javier Palma, dos intermediarios contratados por esta compañía alemana.

La operación comenzó el 20 de abril, con una carta de intención (LOI, por las siglas en inglés) donde se definieron el precio y las condiciones. Según los documentos a los que tuvo acceso Perfil, las autoridades sanjuaninas depositaron 18 millones de euros en el reconocido agente de “escrow” londindense The Law Debenture Corporation en concepto de pago.

Este tipo de entidades suelen ser contratadas para que las transacciones sean más segura y el dinero quede protegido en caso de que el acuerdo se caiga. Se trata de cuentas de garantía en las que vendedores y compradores le solicitan a un tercero para que custodie el dinero, y sólo lo entregue cuando se cumpla el contrato, o caso contrario, lo devuelve a origen. En consecuencia, el depósito está seguro y debería regresar sin inconvenientes.

El artículo del mismo medio señala que el 24 de mayo se realizó el desembolso desde el Banco de la Nación Argentina, sucursal Madrid; y llegó a una cuenta de The Law Debenture Corporation en la sede parisina del banco HSBS Continental Europe.

Tal como establecían los convenios, las dosis debían ser entregadas cinco días hábiles después de la recepción del pago por parte del agente de custodia. Si el vendedor no cumplía este plazo, contaba con tres días hábiles como plazo adicional. Es decir, el 31 de mayo y 3 de junio.

Los fondos serían liberados una vez que las vacunas estuvieran oficialmente cargadas en las aeronaves (dos aviones de Aerolíneas Argentinas ya estaban reservados y listos para emprender viaje a Moscú) para su entrega a San Juan.

Llegada la fecha, el lote no apareció y la provincia cuyana concedió nuevas prórrogas, que vencieron el 25 de junio. No obstante la transacción no se dio por la falta de la documentación que, por contrato, Rusia debía entregar a San Juan para certificar que los productos recibidos eran los autorizados por la autoridad sanitaria argentina para su consumo en el país.

Tras esta serie de entregas fallidas, el gobierno de Uñac dio de baja el acuerdo y espera a que desde el “escrow” devuelvan los 18 millones de euros girados. 

Las autoridades sanjuaninas se excusaron de dar explicaciones. El que habló fue Rogelio Rengel, el intermediario de origen español de Rul AG, que afirmó a Perfil que “el millón de vacunas estaban listas desde el 16 de junio” pero que desde la provincia “pidieron tener los papeles de las dosis que les serían entregadas, previo a hacer el envío de los aviones”, lo que llevó casi un mes.

“El gobernador Uñac me dijo que no enviaría los aviones porque tenía miedo a hacer el ridículo político, y que había alguien detrás que quería hundir su carrera”, expresó Rengel al indicar que el mandatario exigía garantías de que las vacunas estarían disponibles y en regla. 

En abril pasado, Uñac había confirmado que la provincia estaba detrás de al menos 1,6 millón de vacunas. Se pensaba contratarlas, en un principio, con el laboratorio AstraZeneca y su subsidiaria india, con una inversión de entre 50 y 60 millones de dólares. Sin embargo, el único convenio al que se llegó fue para comprar Sputnik V.

Con la negociación ya caída y la amenaza de terminar en litigio judicial, “Rul AG” realizó una última propuesta a la provincia. Le ofreció que el total de las dosis contratadas correspondan al componente 2 de Sputnik V para ayudar a completar los programas de vacunación en Argentina, y 10.000 dosis extras a modo de compensación por las demoras.