Mientras continúan los peritajes para determinar las causas de la muerte de los cuatro integrantes de la familia Pomar, que fueron encontrados ayer luego de 24 días de investigación, la madre de Gabriela Viagrán, María Cristina Robert, dijo sentirse “muy defraudada” con el devenir de la causa.
En la puerta de su casa de Pergamino, la mujer desesperada y entre lágrimas dijo que ninguna autoridad se comunicó con ella aún para informarle sobre lo sucedido y reclamó una investigación para conocer los motivos por los cuales se tardó más de tres semanas en hallar a la familia.
El hallazgo se produjo en un costado de la ruta 31, a la altura de Gahan, en una arboleda con pastizales de un metro y medio de alto. Que ya había sido rastrillada por la policía. El vehículo en el que viajaban estaba volcado y se habría despistado accidentalmente en una curva.
“No entiendo por qué motivo no los encontraron antes, eso es lo que quiero saber”, dijo, quebrada, la mujer. “Ninguna autoridad me llamó”, afirmó y agregó que se enteró del hallazgo por medio de la televisión.
En los últimos días la hipótesis del accidente se había desestimado y la investigación se había orientado hacia el móvil de un conflicto familiar. Romina Abatte, abogada y amiga de la familia dijo que se recibió “con una desconformidad absoluta” la manera en que se manejaron los rumores en la causa.
“Yo sabía que mi hija no podía estar sin comunicarse, estaba en lo cierto”, agregó Robert.
