Las negociaciones entre el Gobierno nacional y los bloques de la oposición dialoguista continuaron este martes, lo que permitió que la ley ómnibus tuviera nuevas modificaciones. Esto permitiría destrabar el acuerdo con la UCR, el PRO y el peronismo antiK que lidera Miguel Ángel Pichetto.

Por ende, el plenario de comisiones que estaba convocado para las 18, se aplazó hasta las 20.30.

El Gobierno les comunicó a los referentes de la oposición más cercana que están dispuestos a realizar nuevas modificaciones al texto, para lograr un dictamen favorable.

Por lo que trascendió, el oficialismo accedió a estas modificaciones: que el blanqueo sea coparticipable; que dos fondos de recursos destinados a las provincias no sean eliminados, el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial y el Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional.

Además, se comprometieron a que se cumpla el fallo de la Corte Suprema a favor del gobierno porteño por la coparticipación. Y, por último, que se condonen las deudas provinciales antes que se traspasen los activos del Fondo de Garantías de Sustentabilidad de la Anses al Tesoro.

Pero lo que no estuvo en discusión fueron las retenciones, aspecto que el Gobierno nacional quiere mantener de la propuesta original. Esto implica que la batalla se dará en el recinto, donde la oposición sabe que la propuesta de subir los derechos a la exportación no será aprobada cuando se trate el articulado.

Tampoco se incluyó en esta negociación los cambios a la fórmula de movilidad jubilatoria. La oposición busca que los haberes se actualicen por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y que se haga retroactivo a enero, en lugar de abril, como plantea el oficialismo.

El problema es que incluso dentro de la UCR y de Hacemos Coalición Federal había diferencias internas con algunos temas, por lo que el paquete no estaba del todo cerrado.