El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, aseguró que esta semana “se detuvo el crecimiento” de los contagios de coronavirus y que “la curva empezó a cambiar su tendencia hacia un amesetamiento”.

Por eso, anunció que en la ciudad de Buenos Aires, a partir del lunes 31 de mayo, se terminará el confinamiento estricto y que volverán a regir las restricciones que estaban vigentes antes de que Alberto Fernández decretara un encierro por nueve días.

Esto va en línea con lo anunciado por el presidente, quien había anticipado que la cuarentena duraría nueve días -hasta el 30 de mayo- y que luego por dos semanas, a excepción de los fines de semana, la ciudadanía volvería a transitar acorde a las medidas dispuestas en el DNU que limitó la circulación y la presencia en locales gastronómicos hasta las 19.

Esto regirá hasta el 11 de junio, cuando el jefe de Estado deberá anunciar un nuevo formato o si extiende el actual.

“Esto no quiere decir que sea momento de relajarnos, tenemos que cuidarnos más que nunca. Si logramos que los casos bajen vamos a mantener estas aperturas y avanzar con otras. Si la situación empeora, vamos a tener que volver a tomar medidas más restrictivas”, aseguró el alcalde.