El Banco Central difundió el 7 de abril los resultados del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) correspondiente a marzo, en el que participaron 39 consultoras, centros de investigación y entidades financieras. Las proyecciones indican una subida gradual del tipo de cambio a lo largo del año, marcada por un escenario de inflación elevada y un esquema de “crawling peg” que fija una depreciación mensual del 1% hasta las elecciones de octubre.
Sin embargo, las previsiones para diciembre muestran que los analistas esperan un cambio de régimen, ya que el valor del dólar oficial se proyecta en $1.253, lo que representa un aumento de alrededor del 7% en comparación con las estimaciones de febrero.
Dentro del Top 10 de consultoras con mejores antecedentes, el promedio para abril se ubicó en $1.097, ligeramente superior a la mediana general, y la proyección a 12 meses se sitúa en $1.313, lo que se traduce en una variación anual del 22,8%, un incremento notable frente a las previsiones anteriores.
El informe también revisó al alza las estimaciones inflacionarias. En marzo se registró una inflación mensual del 2,6%, tanto para el índice general como para el IPC Núcleo, cifra que supera en 0,4 puntos porcentuales las expectativas previas. El Top 10 pronosticó un 2,5% para ambas mediciones. Aunque se espera que la inflación mensual tienda a la baja durante la segunda mitad del año, el punto de inflexión se pospone hasta junio –frente a la previsión de abril del informe anterior–, situándose en 2,2% para abril, descendiendo a 2% en mayo, 1,8% en junio, 1,7% en julio y estabilizándose en 1,6% para agosto y septiembre.
Respecto a la inflación anual, se revisó la cifra al alza, situándola en 27,5% para 2025 (un aumento de 4,2 puntos porcentuales respecto a las expectativas de febrero). Las proyecciones para 2026 y 2027 también se ajustaron, ubicándose en 16,8% y 10%, respectivamente, comparado con las estimaciones anteriores de 15,3% y 9,7%.
En cuanto al desempeño real de la economía, los analistas estimaron que el Producto Interno Bruto (PIB) creció un 1,5% entre enero y marzo respecto al cuarto trimestre de 2024, lo que supone una mejora de 0,4 puntos respecto al relevamiento anterior. Para los siguientes trimestres se pronostican crecimientos de 0,6% y 0,8%, y se espera que la expansión anual alcance el 5%, mientras que el Top 10 estima un crecimiento del 5,5%, revisado al alza en 0,7 puntos.
La situación del mercado laboral muestra señales alentadoras, ya que la tasa de desocupación abierta se situó en el 7% para el primer trimestre de 2025, una baja de 0,3 puntos frente al relevamiento anterior, y se proyecta que para el último trimestre disminuya a 6,5%.
En materia de tasas de interés, las proyecciones para la Tasa de Plazo Fijo para Montos Relevantes (TAMAR) indican un valor nominal anual del 30,2% en abril, lo que equivale a una tasa efectiva mensual de 2,5% –un aumento de 2,1 puntos porcentuales respecto a febrero–, mientras que para diciembre se espera que la TAMAR baje a 24,1% (2% mensual).
El informe también incluyó previsiones sobre el comercio exterior: se estima que las exportaciones (FOB) alcancen USD 83.269 millones y las importaciones (CIF) se ubiquen en USD 72.934 millones durante 2025, generando un superávit comercial de USD 10.335 millones. Con respecto al resultado fiscal, los analistas pronostican un superávit primario del Sector Público Nacional no Financiero de $12 billones para el ejercicio, cifra ligeramente inferior a la de meses anteriores; el promedio del Top 10 sitúa este superávit en $13 billones, y ningún participante espera un déficit primario.
Es importante destacar que estos datos fueron recopilados antes del anuncio de la nueva política de aranceles recíprocos por parte de Estados Unidos, ocurrida el 2 de abril, lo que podría modificar algunos escenarios internacionales y, en consecuencia, las proyecciones económicas del país.
El comunicado del BCRA se emitió pocos días antes de la publicación oficial del IPC de marzo por el INDEC, prevista para este viernes 11. Dicho dato servirá para evaluar la precisión de las previsiones del REM y confirmar la tendencia descendente en la inflación que anticipan los analistas.
Finalmente, las proyecciones reflejan que, si bien se espera que el régimen de “crawling peg” se mantenga hasta las elecciones de octubre, el mercado ya vislumbra un ajuste hacia finales de año. Se pronostica que, mientras en septiembre el tipo de cambio rondara los $1.135,50, para diciembre se haya acelerado la depreciación, alcanzando los $1.253 por dólar. Paralelamente, se prevé que las tasas de interés experimenten una tendencia descendente en la segunda mitad del año, descendiendo de un 30,2% en abril a un 26,5% en septiembre.
A pesar de este escenario marcado por una inflación más elevada, la devaluación y tasas de interés ajustadas, los analistas confían en que el gobierno de Javier Milei logrará mantener el equilibrio fiscal y evitar un déficit primario durante el año electoral.
Fuente: Infobae
