El lunes por la tarde, lo que debía ser una jornada deportiva escolar en la pista de hielo Dennis M. Lynch Arena, en Pawtucket, Rhode Island, se transformó en un escenario de horror.
Un tiroteo “dirigido” dejó un saldo de al menos tres personas muertas, incluida una niña, y otras tres heridas en estado crítico.
Pánico en el hielo: 13 disparos en directo
El incidente ocurrió poco después de las 15, mientras se disputaba un encuentro en el que participaban equipos de diversas escuelas de la zona. La violencia estalló de forma súbita: una transmisión en directo del evento captó el sonido de aproximadamente 13 disparos, seguidos por gritos y una estampida de jugadores y espectadores que buscaban refugio en los vestuarios y salidas de emergencia.
“Mis compañeros y yo corrimos directamente al vestuario y nos apretamos contra la puerta para mantenernos a salvo“, relató un joven testigo a medios locales, reflejando el caos vivido dentro del recinto.
Un ataque dirigido: el móvil detrás de la tragedia
La jefa de la Policía de Pawtucket, Tina Goncalves, confirmó que el tiroteo no fue un ataque al azar contra el público general, sino un evento dirigido contra miembros de la familia del agresor. Según las investigaciones preliminares, el atacante abrió fuego contra sus parientes antes de quitarse la vida con una herida autoinfligida.
Entre las víctimas mortales se encuentra una menor de edad. Por su parte, los tres heridos permanecen hospitalizados luchando por su vida. Las autoridades escolares han confirmado que el resto de los estudiantes que participaban en el torneo han sido localizados y se encuentran a salvo con sus familias.
Rhode Island bajo shock
El gobernador de Rhode Island, Dan McKee, y el alcalde de East Providence, Bob DaSilva, expresaron sus condolencias y aseguraron que fuerzas estatales, locales y el ATF (Buró de Alcohol, Tabaco y Armas) trabajan en conjunto para reconstruir los hechos.
Este suceso marca el tiroteo masivo número 41 en lo que va del año en Estados Unidos, según datos de Gun Violence Archive, y ocurre apenas dos meses después de otro incidente violento en la cercana Universidad de Brown. La comunidad de Pawtucket ahora enfrenta el duelo de una tragedia familiar que escaló hasta un espacio público infantil, dejando una herida profunda en el estado.
Con información de CNN en Español e Infobae.
