Este domingo, Brasil celebra elecciones municipales en todo el país para elegir alcaldes y concejales, en unos comicios que prometen ser clave para medir la influencia política del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su predecesor, Jair Bolsonaro.
La ciudad de São Paulo, la capital más importante del país, es el centro de atención debido a la implicación directa de ambos líderes.
Las encuestas apuntan a un triple empate entre el actual alcalde Ricardo Nunes, que cuenta con un tibio apoyo de Bolsonaro; el diputado izquierdista Guilherme Boulos, respaldado por Lula; y el empresario ultraderechista Pablo Marçal, que ha generado una fractura dentro del bolsonarismo y ha captado el interés de figuras cercanas al expresidente.
Marçal, conocido por su retórica agresiva y su fuerte presencia en redes sociales, ha sido protagonista de la campaña, incluso llegando a recibir un golpe en un debate tras provocar a otro candidato.
Su avance lo ha posicionado como una sorpresa electoral con posibilidades de alcanzar el balotaje en São Paulo. El último sondeo de Datafolha muestra a Boulos con un 26% de intención de voto, mientras que Nunes y Marçal compiten casi empatados con un 24% cada uno.
Si ningún candidato logra superar el 50% de los votos válidos, habrá una segunda vuelta el 27 de octubre en todas las ciudades con más de 200.000 habitantes. En total, más de 150 millones de brasileños están llamados a votar en estas elecciones.
En Río de Janeiro, la segunda contienda más relevante, el actual alcalde Eduardo Paes, con un perfil centrista y el apoyo de Lula, lidera con el 54% de las preferencias. No obstante, Alexandre Ramagem, exjefe de inteligencia y candidato respaldado por Bolsonaro, ha ganado terreno en los últimos días con un 22% de intención de voto, lo que podría llevar la elección a una segunda vuelta.
A nivel nacional, las proyecciones muestran una fuerte presencia de los partidos del “centrão“, que parecen encaminarse a dominar la mayor parte de las alcaldías. Por su parte, la izquierda enfrenta retos en las principales capitales del país, con expectativas de victoria en solo cinco de las 26 ciudades más grandes.
En ciudades como Recife, capital de Pernambuco, los alcaldes con alta aprobación tienen buenas perspectivas de reelección. Este es el caso de João Campos, del izquierdista PSB, quien cuenta con el apoyo de Lula pese a no pertenecer al Partido de los Trabajadores (PT).
Aunque las elecciones municipales suelen centrarse en temas locales, estos cómics se presentan como una prueba política para Lula y Bolsonaro, quienes protagonizaron una reñida elección presidencial en 2022. Según los últimos análisis, ninguno de los dos ha logrado generar un impulso decisivo para sus respectivos candidatos en estas elecciones.
