La Policía Federal de Brasil informó este jueves que imputó al ex presidente Jair Bolsonaro y a otras 36 personas por un intento de golpe de Estado para mantener su cargo tras su derrota electoral en las elecciones de 2022.
Según el informe acusatorio, deberían ser procesados por “los crímenes de abolición violenta del Estado democrático de derecho, golpe de Estado y organización criminal”.
Por su parte, será el Supremo Tribunal de Brasil quien decida si está de acuerdo con las acusaciones y somete a juicio al expresidente o si desestima la investigación.
Además del ex mandatario de extrema derecha, la solicitud de procesamiento para 37 sospechosos incluye a los generales Walter Souza Braga Netto, ex candidato a vicepresidente en la lista de Bolsonaro para 2022, y Augusto Heleno, ex ministro del gabinete de seguridad durante el gobierno anterior. También figuran en la lista el ex jefe de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIM) Alexandre Ramagem y el presidente del Partido Liberal (PL), Valdemar da Costa Neto.

La acusación hace referencia a la participación en el ataque del 8 de enero a los edificios de la democracia en Brasilia, los complots para el golpe de Estado durante las elecciones presidenciales de 2022, incluido el expediente de los servicios de inteligencia paralelos, así como el plan para envenenar a Lula, Alckmin y Moraes.
La respuesta de Bolsonaro
A la espera de la resolución del fiscal de Brasil, que tendrá que decidir si las acusaciones son suficientemente fundadas como para justificar la presentación de cargos penales, Bolsonaro prometió combatir la imputación y acusó al juez de la Corte Suprema que supervisa el caso de excederse en la ley.
“El magistrado Alexandre de Moraes dirige toda la investigación, ajusta los testimonios, detiene sin cargos, pesca pruebas y cuenta con un equipo de asesores muy creativo. Hace todo lo que la ley no dice“, afirmó el ex presidente en la red social X.
Con información de Clarín.
