Las autoridades brasileñas confirmaron que al menos 76 personas fallecieron a causa de los temporales que azotan el estado de Río Grande del Sur, mientras otras 103 permanecen desaparecidas.

La capital, Porto Alegre, se encuentra en alerta roja tras una repentina crecida del río Guaíba que alcanzó los 5,3 metros, superando el récord histórico registrado en 1941. Además, Defensa Civil ha emitido alertas para las zonas más vulnerables, advirtiendo sobre posibles inundaciones graves en las próximas 24 horas.

Las inundaciones han causado el desplazamiento de decenas de miles de personas. Un total de 80.573 habitantes han tenido que dejar sus casas y trasladarse a las de familiares y amigos, mientras que 15.192 han encontrado alojamiento en refugios públicos.

Por otra parte, el aeropuerto internacional de la ciudad, que cerró en la noche del viernes después de que la inundación alcanzara sus pisas de despegue y aterrizaje, permanece clausurado.