Emilia Troncoso Cena

Después de meses de espera, incertidumbre y esperanza, Emilia Troncoso recibió la noticia que tanto esperaba su familia: llegó el corazón para realizar el trasplante. La confirmación fue dada a El Sol por su papá, Cristian Troncoso, quien contó que la mendocina de 12 años será llevada al quirófano durante la tarde.

“Solo queda esperar hasta las 16 o 17 que la llevan al quirófano”, aseguró Cristian, minutos después de conocer la noticia que puede marcar un antes y un después en la historia de su hija.

¡Salió bien la operación de Emi!

El trasplante cardíaco al que fue sometida Emilia Troncoso concluyó con éxito, según confirmó su papá, Cristian. La intervención quirúrgica finalizó minutos antes de la 0.30 de la madrugada de este martes en el Hospital Italiano de Buenos Aires. La niña…

Emi permanece internada en Buenos Aires desde hace más de cuatro meses, a la espera de un trasplante cardíaco. En las últimas semanas había logrado importantes avances en su recuperación: volvió a caminar después de permanecer cerca de dos meses con muy poca movilidad, comenzó a recuperar fuerza y retomó progresivamente distintas actividades bajo estrictos controles médicos.

Ahora, la espera por el órgano llegó a su fin y comienza una etapa decisiva. La llegada del corazón abrió la posibilidad de que Emilia pueda avanzar con el trasplante que necesita, después de un largo proceso que estuvo marcado por la incertidumbre y el acompañamiento permanente de su familia.

Desde que se conoció su situación, familiares, amigos y personas de distintos puntos del país acompañaron a Emi con mensajes, oraciones y muestras de apoyo.

Su papá también utilizó en distintas oportunidades la historia de Emilia para hablar sobre la importancia de la donación de órganos y pedir que, frente a una situación de duelo, las familias puedan considerar la posibilidad de donar y ayudar a otras personas que esperan una oportunidad.

Para Emi, además, este momento representó la posibilidad de acercarse nuevamente a todo aquello que extraña de Mendoza: sus amigas, su club y el básquet, una de sus grandes pasiones desde que comenzó a jugar en Andes Talleres a los 7 años.

“Ella lo espera con muchas ansias. Por ahí se cansa y extraña mucho a sus amigas, el club y su amado básquet”, contó Cristian semanas atrás.

Esto entendiendo que rutina hospitalaria y la distancia también tienen un peso emocional. Hay días en los que el cansancio se hace sentir, aunque otros están marcados por las ganas de seguir avanzando.

Un cariño que no conoció de kilómetros

En este proceso, Emilia tampoco estuvo sola. A su familia se sumó el acompañamiento de personas que, aun sin conocerla personalmente, siguieron su historia desde Mendoza y otros lugares del país.

Cartas, oraciones y mensajes se convirtieron en una forma de hacerle sentir que hay muchas personas esperando por ella y acompañándola durante la espera.

“Las cartas, oraciones y los mensajitos que nos mandan nos hacen extrañar tanto y no nos hacen sentir solos. Más que nada sirven para acompañar a Emi y para que ella sienta que tiene mucha gente esperando y apoyándola con todo el amor del mundo”, expresó su papá.