Hassan Nasrallah
Hassan Nasrallah.

Aviones de guerra israelíes atacaron este viernes varios edificios al sur de Beirut, Líbano, con el objetivo de eliminar a Hassan Nasrallah, el líder de la organización terrorista Hezbolá. Según informaron funcionarios israelíes, el Nº 1 de la célula chiita estaba en una reunión de liderazgo, en el interior una sede subterránea cuando se concretó el bombardeo.

Aunque los trabajos de inteligencia preliminares sugiere que podría haber muerto, las autoridades israelíes advirtieron que la evaluación es inicial y podría cambiar. “Es difícil creer que haya salido vivo”, dijo un funcionario israelí a The Jerusalem Post.

El ataque, que pretendía eliminar a los principales comandantes de Hezbolá, forma parte de los esfuerzos de Israel por evitar una invasión terrestre. Sin embargo, no está claro si Nasrallah u otros líderes de la organización resultaron heridos o fallecieron.

Fuentes oficiales señalaron que se necesitará tiempo para terminar de constatar la posible muerte de Nasrallah, quien ha sido un objetivo prioritario para Israel durante varios años.

Nasrallah, de 64 años, ha estado al frente de Hezbollah durante más de tres décadas, convirtiendo al grupo en una fuerza política y militar significativa. Bajo su liderazgo, Hezbolá expandió su influencia más allá del Líbano, contribuyendo a los conflictos en Siria, Irak y Yemen. Su muerte representaría un golpe importante para la organización, que es considerada terrorista por varios países, entre ellos Estados Unidos y Argentina.

El líder de Hezbolá ha logrado mantener un perfil bajo desde hace años y rara vez se lo ha visto apareciendo en público, por temor a ser asesinado. A pesar de ello, se transformó figura clave en los conflictos de Medio Oriente, particularmente en la guerra contra Israel y su apoyo al régimen de Bashar al-Assad en Siria.

El ataque israelí, autorizado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, elevó las tensiones en la región y no se descarta una escalada del conflicto que involucre a Irán, principal aliado de Hezbolá.

Fuente: con información de The Jerusalem Post y La Nación.