El Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) ha retirado de su programación un documental sobre la masacre del 7 de octubre de 2023 en Israel y perpetrada por Hamás, debido a que el cinestas y los productores no contaban con la autorización de la organización terrorista por los derechos de imágenes. Sí, absurdo, pero real.

El trabajo se titula The Road Between Us: The Ultimate Rescue, una producción realizada por el canadiense Barry Avrich. La película cuenta la historia del general israelí retirado Noam Tibon y sus esfuerzos por salvar a su familia durante el ataque.

El cineasta tenía invitación para exhibirlo en el festival, aunque sujeto a ciertas condiciones, incluido un cambio de nombre y la presentación de documentos legales.

Entre éstos últimos, autorización por el derechos a las imágenes de los mismos terroristas que cometieron la masacre en el sur de Israel, cerca de la frontera con Gaza. concretamente, porque Hamás había transmitido en vivo y en directo los asesinatos, a la vez que permitía identificar quién los había cometido.

La misma organización, en un comunicado oficial, confirmó que la película “fue retirada por TIFF porque no se cumplieron los requisitos generales para la inclusión en el festival, ni las condiciones que se solicitaron cuando la película fue invitada inicialmente, incluyendo la autorización legal de todas las imágenes”.

Entre sus argumentos, el festival confirmó que buscaba protegerse de problemas de índole legal. “El propósito de las condiciones solicitadas era proteger a TIFF de posibles implicaciones legales y permitir gestionar y mitigar los riesgos previstos y conocidos en torno a la proyección de una película sobre un tema altamente sensible, incluyendo la posible amenaza de una interrupción significativa”, adujeron.

Sin embargo, para sus realizadores se trataba lisa y llanamente de censura.

El jefe de TIFF, Cameron Bailey, rechazó las acusaciones.

Los acontecimientos del 7 de octubre de 2023 y el sufrimiento continuo en Gaza nos afectan profundamente, subrayando la urgente necesidad de compasión en medio del aumento del antisemitismo y la islamofobia”, dijo Bailey. “Aunque no somos una organización política, TIFF siempre se esforzará por presentar nuestra programación en un entorno seguro e inclusivo“, sostuvo por su parte, en medio de la polémica.

Con información de The Jerusalem Post e Infobae.