Un pueblo que aguarda en la fila del hospital local, un magnate que avasalla a quienes tienen su turno y accede a toda la medicación que debía ser repartida gracias a la complicidad del poder político. Esa escena corresponde a un episodio de la temporada 22 de Los Simpson que se viralizó en Argentina porque emula el escándalo que se desató en relación con el vacunatorio VIP.
No es la primera vez que los fanáticos de Los Simpson encuentran paralelismos entre la ficción y la realidad. Esta vez en las redes vincularon ese capítulo de la popular serie animada con las vacunas contra el coronavirus que fueron aplicadas a funcionarios, dirigentes políticos, empresarios y personas cercanas al gobierno y al ex ministro de Salud, Ginés González García.
En el fragmento, que fue viralizado este martes por Twitter, un pueblo espera en la puerta del hospital local para recibir una vacuna contra el virus de la influenza. En ese momento, llega el Señor Montgomery Burns, el hombre más poderoso de Springfield, junto con su secretario personal, Smithers, y sus perros.
Al llegar al sanatorio a bordo de su auto, Burns avanza sobre la larga fila de personas que aguardaban por acceder a una medicación contra el virus de la influenza. La gente tiene que hacerse a un lado para evitar ser atropellados por el dueño de la planta de energía nuclear.
Y lo hicieron otra vez…!!! Los Simpson TAMBIÉN predijeron el Vacunatorio VIP#VacunatorioVip #VacunadosVip pic.twitter.com/GpOGUsXZEi
— Patri Carolyn del 41% 🇦🇷 🌺🌻 (@patri_carolyn) February 22, 2021
“Sí, quiero 37 dosis de su jarabe contra la influenza, una para mí, otra para Smithers y el resto para mis perros”, le solicita Burns al Alcalde Diamante y al personal médico. Diamante accede al pedido del empresario pese a las decenas de vecinos que aguardaban por su jarabe.
“Denle lo que quiere, es el único que paga impuestos”, justifica el alcalde.
Es en ese momento en que comienza a crecer la indignación popular y Smithers le sugiere a su jefe abandonar rápidamente el lugar.
Se suben al auto en el que llegaron a la entrada del hospital con las manos llenas de vacunas y en su huida, cobarde y egoísta, destruyen una caja llena de dosis destinadas al pueblo de Springfield.

