Más allá de modas y tendencias, resulta una opción interesante para vernos distintas en alguna ocasión especial (¡y para practicar delineado!) , con el valor agregado de fotografiar muy bien (que por algo la adoraban las estrellas de la era del tan expresivo blanco y negro) y dar al maquillaje un toque dramático más intenso de lo habitual, sin ser excesivo.


La boquita oscura y corazón fue el toque final y distintivo del look de las flappers, esas atrevidas muchachas que, allá por los años ’20, fueron pioneras en la búsqueda de una identidad y una voz propias.

Y ya se animaron las famosas: 

Aunque el ícono indiscutido de esta tendencia sigue siendo uno solo: 


¿Quién se anima a homenajearlas con una boca de cine mudo?