El eclipse solar que tiene lugar este lunes 8 de abril en el signo de Aries marcará un giro drástico para todo el zodiaco.

Este evento representa un nuevo comienzo: una luz se tapa y deja en evidencia una sombra, algo que no se quería ver y quedará expuesto.

Aries

Este eclipse funciona como un comienzo, pide mirar el presente, pero también ir imaginando un futuro no tan lejano.

Tauro

El fenómeno trae una propuesta de sanación, puede sentirse como un mimo, una luz de calidez y de confianza.

Géminis

El eclipse agita una faceta de gran acelere mental, con muchas ganas de emprender. Es buen momento para ejecutar, pero cuidado con cierto atolondramiento.

Cáncer

Pone la consciencia en temas laborales. Puede ser que se vuelva evidente una decisión que, en verdad, se venía gestando internamente hace ya un tiempo.

Leo

Este eclipse trae energía expansiva y de acción. Es una oportunidad interesante para conectar con la voluntad de conquista, activar el deseo como motor vital.

Virgo

Muestra las propias oscuridades, esos puntos ciegos de conflicto que son inevitables, pero que piden ser escuchados, aceptados.

Libra

Este eclipse genera movimiento en la dinámica de pareja. Puede ser una oportunidad para apostar por una nueva forma de relacionarse, más allá de la codependencia.

Escorpio

El eclipse ilumina la importancia de sostener canales de descarga para dosificar él acelere interno. Puede ser algo simple como actividad física o incorporar nuevos desafíos intelectuales.

Sagitario

Trae energía fueguina, de entusiasmo. También activa la faceta más ideológica y vocacional, por eso es buen momento para comenzar algún estudio o hobby que le de sentido al día a día.

Capricornio

Este eclipse dialoga con el anterior y mantiene el foco en la rutina familiar y en la relación con la pertenencia.

Acuario

Exhibe que es momento de búsqueda y apertura, no de cierre. Puede ser buena idea anotarse en algún curso corto o taller para conocer gente nueva y ampliar el panorama.

Piscis

Este eclipse trae preguntas sobre viejas heridas. Puede ser una oportunidad para sanarlas siempre y cuando se trabaje la aceptación de que algunas cosas no tienen remedio.