En Mendoza hay buenos escritores por descubrir.  Se organizan encuentros, recitales de poesía, reuniones de lectura, presentaciones, performances y talleres. Existen, además, varias editoriales independientes, chiquitas, que a pulmón realizan un trabajo excelente de difusión de literatura mendocina. La movida literaria cada vez se pone más interesante, pero permanece aún en un circuito pequeño, alternativo, y sobrevive gracias al esfuerzo de los mismos artistas.

Sin embargo, Mendoza tiene una larga nómina de escritores que ya han hecho camino y han demostrado que existe una tradición forjada desde aquí. Grandes poetas, narradores, dramaturgos que le han dado a Mendoza un prestigio literario nacional e internacional.

Hay muchos, sin embargo, que encuentran pocos espacios de difusión para su obra. Desde este espacio, periódicamente, queremos dar a los lectores una oportunidad de encontrarse con nuevas páginas de hacedores locales  y brindar a escritoras y escritores un sitio más para dar a conocer su trabajo.

En estas microficcionesMariano Giampietri, mediante sus juegos con el lenguaje y los paralelismos, nos hace reflexionar sobre los valores establecidos y las concepciones morales, religiosas y filosóficas que muchas veces aceptamos sin cuestionar.

Para seguir leyendo cuentos

Cuentos mendocinos: “El universo mutógeno” de Raúl García Maure

La propuesta es acercar a los lectores mendocinos a la literatura nacida aquí. Un manantial generoso de magníficos autores, algunos reconocidos en todo el país y en el mundo, pueblan las letras de Mendoza.  Antonio Di Benedetto, Rodolfo Braceli, Liliana Bodoc, Armando Tejada Gómez, Juan Draghi Lucero, Alfonso…

Sobre el autor

Mariano Giampietri nació en Mendoza. En los años 80 del siglo pasado estudió electricidad en un secundario técnico. En los 90, con una beca, se fue a estudiar a Europa. Exploró la literatura y las lenguas extranjeras. Trabajó un tiempo en la venta telefónica de implementos de ortodoncia y, después, enseñó literatura, epistemología y español como lengua extranjera, durante 15 años, en un colegio secundario al final de un fiordo en Noruega. Publicó Conagurica y el planeta violeta (Glifo, cuentos infantiles, con ilustraciones de Lu Libertina), Por las ramas (Glifo, poemas). En el 2020, empezó a escribir microficción y cuentos cortos. En junio del 2024, editó su libro Microherejías (Macedonia Ediciones, microficción).

Los microrrelatos que siguen pertenecen al libro, Microherejías, que fue publicado el mes pasado.

Inmortal

Lo único que le permite seguir adelante es su fe inquebrantable en una muerte más allá de la vida.

Bajo la piel

Genaro, a sus setenta y cuatro años, es un tipo muy visible: un urso peludo, calvo, con los hombros algo encorvados por la edad. Agnes, en cambio –alta, todavía esbelta y con la cabeza coronada de una nube de cabellos plateados–, es la invisible heredera de aquella niña despreocupada que, hace ya siete décadas, Genaro lamentaba no ser.

Parónimos viciosos

Antonio es tan aséptico que le parece herético lo erótico, mientras que Antínoo es tan escéptico que le parece erótico lo herético. Por eso cunato más se turba Antonio, más se masturba Antínoo. Y viceversa.

Violencia reproductiva

[…] y entonces, aprovechando que no puede defenderse, se inserta, en la vulnerable psique infantil, el dogma.

Oficiante

A él, que tiene alma de leopardo, de pájaro, de ardilla, le gustaría irse por las ramas. Pero el trabajo es el trabajo, así que hace arrancar la motosierra y se concentra en el tronco.

Inocente

La víctima sacrificial sube al altar. Los vítores de la masa de fieles la inquietan, pero ella es tan incapaz de entender lo que pasa como cualquier otro cordero. Por eso, cuando la mano que empuña el micrófono desciende hasta la altura de su boca, no lo duda un instante.

-Yo necesito papá y mamá -declara desde sus nueve años-. El matrimonio homosexual es abuso infantil.

Podés seguir a Mariano Giampietri en redes: https://www.instagram.com/marianogiampie/