Hace unos días, comenzó a llegar a las cuentas de Instagram un mensaje privado con una propuesta interesante para los tiempos que corren.

“Hola, cómo estás? Tengo US$ 19.000 en venta. A buen precio te interesan o conoces algun comprador de confianza“, rezaba textualmente el envío.

Como el que enviaba la propuesta era una persona conocida, parecía no haber ninguna duda o razón para desconfiar, ya que incluso se dirigía de manera personalizada al destinatario.

Pero no se trataba de un amigo o familiar, sino de algún anónimo que había secuestrado la cuenta de IG y enviaba esta oferta nada desdeñable. Se trataba, claramente, de una estafa.

A tener cuidado, porque incluso había que recuperar las cuentas. Como primera medida, se tuvieron que bloquear esos perfiles.