Tres personas que venían de Tunuyán, bajaron en la Terminal de Ómnibus y se tomaron un taxi a la salida de la estación. Al conductor, le pidieron que los llevará al Consulado de Bolivia. La casa diplomática se encuentra ubicada en la Quinta Sección -más precisamente en Clark y Martínez de Rozas-.
Subieron y a los cinco minutos descendieron. El taxista les dijo que “ahí” quedaba el consulado. ¿Dónde era “ahí”? En Pedro Molina y San Martín, frente a la Subsecretaría de Trabajo, para más indicaciones. Los tres pasajeros, un hombre y dos mujeres, pagaron y descendieron, pero -por supuesto- no encontraron el consulado.
Desorientados, tuvieron que pedirle indicaciones a un peatón para saber dónde estaba el lugar al que se dirigían. Para colmo, el hombre no poseía internet en su celular, por lo que se le dificultaba poder llegar y ubicarse.
“No somos de acá”, se excusó con humildad. Le sacó una foto al Google Maps, trató de memorizar la dirección correcta del consulado y los tres se fueron con sus bartulos en busca de otro taxi.
