“Es todos los días”, advirtió un camionero. La situación que alerta le pasó a este y a otros conductores. Cuando circulan por la ruta 40, a la altura de Agrelo, por donde se ubica una conocida bodega, desconocidos les arrojan piedras para que detengan la marcha.

El profesional del volante señaló que se hicieron las denuncias, pero “no hay patrullajes”. Los vivos que arrojan los proyectiles se esconden detrás de unas viviendas precarias en la zona. Así que ¡a tener cuidado!