Un grupo de turistas oriundos de Brasil fueron a almorzar a uno de los restaurantes con bodega de moda en Mendoza y con estrella Michelin, casa de un reconocido enólogo. Sin embargo, en lugar de pasar un buen rato entre vinos, todo terminó mal.
Al parecer, los extranjeros comenzaron a preguntar algunas cuestiones del servicio gastronómico. Sin embargo, como se encontrarían bien “entonados“, la situación comenzó a desbordarse. Y de las palabras, pasaron a las agresiones.
La desagradable situación fue observada por empleados y otros visitantes al local ubicado en Maipú.
