La Administración de Alimentos de Estados Unidos (FDA) cataloga al arándano entre los alimentos con un menor porcentaje de grasas y sodio, sin colesterol, rico en fibras, refrescante, tónico, astringente, diurético y con Vitamina C.

Un estudio realizado por la Sociedad Americana de Química sostuvo que los frutos pueden tener un beneficio real en la mejora de la memoria y la función cognitiva en algunas personas mayores de 50 años.

Los arándanos son ricos en antioxidantes y flavonoides, lo que ayuda a reducir la hipertensión, la gingivitis y la disfunción eréctil.

El médico Robert Krikorian, líder del estudio, afirmó que “son capaces de mediar mecanismos antiapoptóticos, lo que significa que estas sustancias estarán implicadas en el bloqueo de la destrucción o muerte celular provocada por el propio organismo”.

 

Además, las elevadas dosis de vitaminas C y E que contienen se ocupan de retrasar la oxidación de las células y de proporcionar una dosis extra de luminosidad a la piel.

Los científicos comprobaron los efectos sobre las infecciones urinarias y gastrointestinales, el colesterol, corazón y cáncer; pero también mencionó otros beneficios. Por ejemplo, brindan protección a los dientes y evitan la adherencia bacterial en un 58%, por lo que previene el desarrollo de caries y fortalece el colágeno.

Como todo producto natural, no está regulado; por lo tanto hay que consultar al médico sobre la dosis que se necesitaría consumir, interacciones con los medicamentos, sus beneficios y posibles efectos secundarios.