Con tan solo 16 años, Axel Gastón Villalba Elizondo tomó relevancia en el ambiente delictivo lasherino cuando fue acusado por el crimen Lucas Amarilla, el futbolista de 21 años que perdió la vida cuando quedó en medio un tiroteo, a mediados de 2022 en el barrio Santa Teresita de Las Heras.
La investigación apuntó contra los Canavis, una peligrosa banda liderada por los tíos del Axelito -Maximiliano Cara de Loco y Franco Macaco Villalba Quiroga-, sindicada desde hace más de diez años por robos, amenazas, balaceras, asesinatos y venta de drogas en ese sector del distrito de El Plumerillo.
Debido a su edad, Villalba Elizondo quedó alojado en el exCose, llamado actualmente Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil (DRPJ), donde en un principio mostró un buen comportamiento y hasta llegó a ser escolta nacional de la escuela que funciona dentro de la institución.
Sin embargo, tiró todo por la borda al fugarse en dos oportunidades: la primera vez a principios del año pasado y la última el miércoles 8 de enero, motivo por el que volvió a ser detenido la tarde de este lunes por policías lasherinos.

El procedimiento lo realizó personal de la Unidad Especial de Patrullaje Las Heras (UEP), alrededor de las 12.20 del citado día, cuando detectaron la presencia del Axelito por el cruce de calles Albox y Paso de los Patos, a metros de la casa de su abuelo -padre de los Canavis– en el barrio San Martín Fábrega.
El delincuente juvenil llamó la atención cuando caminaba sin remera y pantalón corte verde claro y aceleró el paso al notar la presencia de los uniformados. Acto seguido, ingresó a la casa de sus abuelos paternos y fue reducido cuando intentaba trepar una medianera con la intención de continuar la fuga por los techos de la barriada.
Una vez que fue identificado, los efectivos constataron que se trataba de Villalba Elizondo, de 19 años, a quien le figuraba un pedido de captura expedido por el Tribunal Penal de Menores. Por ese motivo, se solicitaron directivas a las autoridades de ese fuero y se dispuso su traslado a la Subcomisaría Iriarte, donde iba a quedar alojado hasta que se definiera su situación procesal.
La duda ahora pasa por cuál será el destino de Villaba Elizondo, ya que la última vez que fue detenido por su anterior evasión del exCose y por un hurto simple, en febrero de 2024, pasó a la cárcel porque ya contaba con la mayoría de edad.
Sin embargo, luego de permanecer algunos días tras las rejas, la jueza Eleonora Arenas, del Juzgado Penal Colegiado Nº 1, le otorgó el recupero de la libertad y ordenó que volviera a quedar alojado en la DRPJ.
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Por los dos mencionados delitos, el Axelito terminó accediendo en mayo del año pasado a una suspensión de juicio a prueba o probation, mediante la cual se le fijaron una serie de condiciones a cumplir por el término de un año y medio, tales como fijar domicilio, no cometer delitos, no consumir estupefacientes o alcohol y someterse a los controles de la Dirección de Promoción del Liberado. Teniendo en cuenta que quebrantó una de esas obligaciones, podría terminar siendo trasladado a un penal provincial, indicaron fuentes judiciales consultadas.
Pero eso no es todo, ya que se analiza si Villalba Elizondo pudo haber violado la restricción de acercamiento que tiene hacia la familia de Amarilla, ya que se encontraba a sólo tres cuadras del domicilio donde residía el futbolista asesinado. En ese caso, podría sumar una nueva imputación en su contra, que complicaría su situación judicial.
El crimen de Lucas Amarilla
Habían pasado algunos minutos de la 1 del domingo 26 de junio del 2022 cuando varias llamadas a la línea de emergencias 911 alertaron sobre un tiroteo entre las manzanas H y L del barrio Santa Teresita.
Los testigos señalaron que dos jóvenes y una mujer habían resultado heridos y fueron trasladados en vehículos particulares al Hospital Carrillo. Se trataba de Amarilla, su primo menor de edad -tenía en ese entonces 17 años- y Andrea Soledad Lera, una condenada narco que se encontraba cumpliendo prisión domiciliaria.
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Los tres habían sido lesionados por la lluvia de proyectiles, aunque el futbolista se llevó la peor parte: recibió un impacto de bala en el lateral derecho del cuello y otro en la nuca. Pasadas la 1.30, el joven falleció en el citado nosocomio, pese a los esfuerzos de los médicos para mantenerlo con vida.
Desde el comienzo de la investigación, los pesquisas sabían que Amarilla y su primo “se la comieron de arriba”. Ninguno de los dos estaba relacionado con el enfrentamiento armado y sólo habían salido a comprar a un quiosco ubicado en las cercanías.
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Por su parte, la mujer estaba en la vereda de su casa cuando fue alcanzada por uno de los proyectiles. De la instrucción surgió que los Canavis le habían disparado por cuestiones vinculadas a la disputa del territorio de venta de drogas.
Más allá de que el caso llegó a tener hasta cinco detenidos, sólo dos terminaron siendo condenados: Jesús Sebastián Villalba Elizondo -hermano del Axelito- y Nehemías Miguel Eskers, quienes confesaron la autoría en un juicio abreviado y acordaron una pena de 14 años y dos meses de cárcel por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
