Huawei, cada vez más excluida de los mercados internacionales de telefonía e infraestructuras, planea monetizar su cartera de patentes de forma más agresiva. La empresa dijo que cobraría a los fabricantes de teléfonos como Apple un canon “razonable” con un tope de 2,50 dólares por dispositivo para licenciar su colección de patentes 5G.
Para poner esa tasa en perspectiva, es menos de lo que rivales como Nokia y Ericsson cobran actualmente a las empresas para acceder a su tecnología 5G y significativamente menos que la tasa de 7,50 dólares por dispositivo que llevó a años de litigio entre Apple y Qualcomm.
Huawei estima que la estrategia le ayudará a generar hasta 1.300 millones de dólares en ingresos adicionales hasta finales de este 2021.
Según la CNBC, se estima que el 18,3% de las familias de patentes 5G de Huawei entran en la categoría de patentes esenciales estándar. Como su nombre indica, son fundamentales para los estándares de las redes inalámbricas como el 5G y el LTE. En muchos casos, los fabricantes de teléfonos no pueden hacer un teléfono que pueda acceder a esas redes sin tener que pagar por la licencia de algunas de esas patentes. Y da la casualidad que Huawei es la empresa del mundo que más patentes relacionadas con el 5G tiene en uso.
Históricamente, Huawei no se ha esforzado en licenciar su cartera de patentes -o, para el caso, utilizarla para litigar con sus competidores-. Pero eso era antes de que la administración de Donald Trump pusiera a la compañía en la lista negra de entidades del Departamento de Comercio, impidiendo a las empresas estadounidenses (e incluso a algunas de fuera de Norteamérica) trabajar con Huawei. Bajo el mandato del ex presidente Trump, Estados Unidos también presionó a aliados como el Reino Unido para que dejaran de comprar equipos de red a la empresa. Esas medidas han tenido un negocio tangible de Huawei, incluso en su propio país de origen.

