El cantante y compositor salteño César Isella, uno de los primeros integrantes de Los  Fronterizos, ofreció en la madrugada su última  actuación en el Festival de Folclore de  Cosquín y acompañó su despedida con críticas a Soledad Pastorutti, su ex ahijada artística.

Isella, de 73 años, eligió la oportunidad del anuncio de su retiro de los festivales (no de la actividad) para realizar un balance de sus 55 años de carrera y dedicarle críticas a Soledad, con quien trabajó siete años y consideró “una desagradecida”.

LOS MOTIVOS.
“Subí a muchísima gente al escenario de Cosquín. Muchos fueron agradecidos y otros fueron desagradecida (sic)”, lanzó primero Isella, que luego confirmó  que sus dichos aludían a Soledad. “Ella incumplió un contrato firmado ante escribano.

Hice juicio, lo gané y me gasté  la plata. Ya terminó”, resumió el músico. Isella demandó a Soledad por incumplimiento contractual y obtuvo en los estrados judiciales una reparación económica cercana a los  400.000 pesos. “Ella fue un boom. Ahora tiene un hijo y le deseo suerte”, dijo, a modo de  cierre. Isella conoció a Soledad en su rol de conductor de la Peña Oficial del Festival de  Cosquín, cargo que ejerció entre 1995 y 1997.

Desde ese ámbito, Isella promovió la carrera de Soledad y, luego de su éxito masivo, se convirtió en su consejero y representante. La trayectoria de Isella, de todos modos, registra hitos de mayor envergadura que el trabajo que,  en más o en menos, pudo haber hecho con Soledad. Entre 1956 y 1966 integró la legendaria  formación Los Fronterizos, que rivalizaba  –al menos en términos de público– con  Los Chalchaleros, del que fueron, acaso, una temprana variante estética. 

Al cabo, las  os agrupaciones  cantaban todo a dos voces, con untemperamento más crudo en el caso de  Los Fronterizos. Isella abandonó Los Fronterizos en su mejor momento y causó una  conmoción en el ambiente folclórico. “Tengo 55 años de carrera y he venido veintitantas  veces a Cosquín.

Los grandes poetas y músicos que conocí en esos años ya no están. Se perdió algo de la bohemia y ya no es lo mismo. Mi despedida es el producto de una decisión  muy pensada”, aseguró el salteño. “En los festivales de este tiempo se perdió algo del contacto directo con la gente. Antes no había alambrado, las peñas tenían otra bohemia”, agregó

En su presentación final en Cosquín, Isella, acompañado por su guitarra, entregó un  puñado de canciones, entre las que sobresalió Padre del carnaval, aquella pieza  que  compuso junto con Horacio Guarany. Incluyó Canción de las simples cosas y un cierre con  Canción con todos, el himno latinoamericano que creó con Armando Tejada Gómez. Después de sus declaraciones, que tomaron por sorpresa a muchos de los presentes, Isella  bajó del escenario de Cosquín./TÉLAM