Desde que se desarrollaron los allanamientos que permitieron la captura del máximo responsable de la Policía Federal en Mendoza por sospecha de cobro de coimas a los responsables de algunas cuevas para el cambio de divisas que abundaban en el microcentro, la mañana del miércoles 14 de este mes, trascendió que algunos personajes lograron esquivarle a las medidas y quedaron con pedido de captura.
Entre ellos se destacaban un comisario inspector retirado de la provincia llamado Ángel Alberto Fava y un hombre que se manejaba a su lado y tenía un rol similar en los locales que fueron marcados por los efectivos de la Policía Contra el Narcotráfico (PCN), quienes lideraron la investigación en los últimos meses: lo identificaron como Roberto Poroto Bustos y quedó en la orden del día.
Este martes, el sospechoso de integrar la asociación ilícita se presentó ante las autoridades judiciales –la causa está en manos del titular del Juzgado Federal Nº3, Marcelo Garnica– junto con su abogado.
Acto seguido, desde la Justicia ordenaron su detención y lo enviaron a una dependencia policial mientras se define su situación procesal.
Ver también: Detuvieron al jefe de la Policía Federal de Mendoza por sospecha de coimas
De esta forma, ya son diez los detenidos que tiene la megacausa. Entre ellos se destacan el jefe de la Policía Federal de Mendoza, Dino Enzo Rossignoli, los señalados máximos responsables de la banda, Nicolás Bazán y Renzo González, el padre del primero de ellos, Ernesto, un policía retirado identificado como Marcelo Negro Salcedo, una contadora (María José Gregorio) y otros personajes marcados como socios en las actividades ilegales, Félix Masera (vinculado con Vía Roma) y los hermanos Alejandro y Juan Moral, productores musicales.
Tanto Fava, quien ganó notoriedad a fines del 2015 al ser separado como jefe Departamental de Las Heras por el gobernador Alfredo Cornejo cuando llevaba apenas 48 al frente del Ejecutivo, como otro hombre identificado como Andrés Bauco, continúan en la clandestinidad y son buscados por la Justicia y la PCN.
Ver también: Coimas en la jefatura de la Policía Federal: un comisario retirado está prófugo
Su función
El Poroto Bustos, como lo conocían en el ámbito donde se movía, era un hombre que estaba a la par de Fava en lo que se refiere a la custodia de las joyerías Stefano Cannella y Vía Roma, entre otras, que hacían de pantalla para el cambio de divisas ilegal.
Para los detectives, Bustos cumplía diversos roles y tenía estrecha relación con Nicolás Bazán. Entre sus tareas, además de estar en la puerta de las cuevas, organizaba las custodias, realizaba los traslados de dinero y también elegía los lugares para ocultar las grandes sumas que manejaban.
En la investigación que instruye Garnica tenía un rol determinante en la asociación ilícita y por eso será indagado por ese delito en las próximas horas.
La investigación de la PCN nació el año pasado y se profundizó cuando detectaron que algunas joyerías eran una pantalla para la compra venta de dólares y euros. Los trabajos de calle permitieron determinar que en esos y otros locales, como las razones sociales Stefano Cannella y Vía Roma y algunos bares y locales del Centro, había movimientos “extraños” de dinero.

Con las pruebas acumuladas, el 6 de julio se desarrollaron 22 allanamientos en el Gran Mendoza. Los comercios ubicados en calles Catamarca, 9 de Julio y Godoy Cruz, por citar algunos, recibieron la “visita” de personal de la PCN.
El resultado de las medidas arrojó el secuestro de 4.100.000 pesos argentinos, 49.900 dólares estadounidenses, 7.480 euros, 19 máquinas de contar dinero, 2 armas de fuego, 21 cartuchos calibre 9mm, 41 equipos electrónicos, 11 equipos informáticos, 4 balanzas, 100 gramos de cannabis, 6 plantas de cannabis sativa, dos dosis de MDMA (éxtasis) y 4 cartuchos vaporizadores de tetrahidrocannabinol (THC).
Ver también: Un cuaderno con anotaciones de pago de coimas complica al jefe de la Policía Federal
También incautaron teléfonos celulares y documentación sobre los movimientos de entrada y salida de dinero en las cuevas. El análisis de los cuadernos abrió la investigación hacia la Policía Federal: surgió que anotaciones sobre pago de coimas a un alto funcionario de la fuerza de seguridad nacional.
Con los peritajes de los teléfonos celulares, descubrieron que todo apuntaba hacia el jefe de la Delegación local, comisario Dino Rossignoli. Hallaron mensajes de texto y llamadas entre el policía de alto rango y Nicolás Bazán.
Ver también: Otro escándalo complica al comisario federal: faltan millones de pesos de secuestros
Con esas pruebas, solicitaron su captura y la misma se hizo efectiva la mañana del 14 de este mes en su domicilio de calle Pablo Iglesias de Godoy Cruz. Cuando allanaron su despacho de calle Perú 1049 de Ciudad, descubrieron que tenía 21.560 dólares y joyas que iban a ser peritadas.
No sólo eso, una auditoría interna reveló que faltaba dinero de un allanamiento por mercadería trucha que había realizado la Policía Federal en el 2020, lo que motivó una nueva denuncia en su contra, tal como reveló El Sol.
