El hecho de inseguridad ocurrió el lunes por la noche en Lavalle y Manuel García de Godoy Cruz. La víctima fue un joven de 24 años que no quiso entregarle el teléfono celular a un ladrón que acabada de bajarse de un auto. El resultado pudo haber sido trágico, pero no lo fue.
El malviviente disparó dos veces el arma de fuego que portaba y uno de los proyectiles impactó en el codo derecho de la víctima mientras se alejaba de la escena. Quedó internada en el Hospital Lagommaggiore fuera de peligro.
El ataque quedó registrado por una cámara de seguridad de la zona. Y la hermana del herido publicó las imágenes en las redes sociales destinadas a aquellas personas que puedan aportar datos que ayuden a la captura del autor del disparo y un cómplice que lo acompañaba.
La reconstrucción del hecho ocurrido en la vía pública sostiene que sucedió a las 22.30, cuando el joven volvía a su casa. En un momento, fue abordado por un sujeto que vestía remeza azul, pantalón oscuro y llevaba puesta una gorra.
Sacó un arma de fuego y le exigió la entrega del celular mientras lo apuntaba directamente hacia la cabeza. Hubo un corto cruce verbal y el malviviente, quien contaba con un apoyo a unos metros –de acuerdo con fuentes policiales, se trataba de un Renault 19–, disparó dos veces mientras la víctima se alejaba.
Uno de los plomos dio en el brazo derecho del joven y testigos que se encontraba en una parada de colectivo lo auxiliaron. Una ambulancia lo trasladó hasta el nosocomio capitalino y quedó internado porque la bala quedó alojada en esa extremidad.
Debido a esto, los profesionales de la salud iban a evaluar si realizaban una intervención quirúrgica con el objetivo de retirar el plomo.
