El momento en el que el repartidor baleó al asaltante.

La secuencia delictiva dura unos pocos minutos. Dos cámaras de seguridad captaron casi todo lo que se sucedió y se transformaron en la clave para en la investigación que lidera la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos.

Está relacionada con el caso ocurrido el sábado por la noche en la puerta de una rotisería de la Cuarta Sección de Ciudad, cuando dos asaltantes abordaron a un repartidor de Pedidos Ya y le robaron la moto luego de un forcejeo.

El caso generó una fuerte reacción colectiva vecinal en la zona porque la víctima del hecho de inseguridad evitó la sustracción del rodado disparando a corta distancia contra el malviviente y se alejó de la escena por el temor que le causó la situación. Las imágenes fueron determinantes para el avance de la instrucción y permitieron realizar una reconstrucción minuto a minuto de lo ocurrido.

El herido, identificado como Gabriel Lucero, oriundo de Las Heras y con antecedentes por robo, hurto y amenazas, recibió tres impactos en diferentes partes del cuerpo: cuello, espalda y pierna izquierda. Quedó internado en Terapia Intensiva del Hospital Central y este martes su estado continuaba siendo crítico.

El lunes por la tarde, cuando ya había sido identificado por efectivos de la División Homicidios que trabajaban en el hecho, el trabajador de 56 años se presentó ante la pesquisa judicial. Entregó dos armas de fuego, una de su propiedad y otra que le quitó al sujeto que acaba de robarle -calibres 380 y 32, respectivamente-, y quedó a la espera de que se resuelva su situación procesal.

Este martes, la representante del Ministerio Público resolvió que el repartidor cometió un intento de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en exceso de legítima defensa, una figura penal que es excarcelable y prevé hasta 5 años de cárcel, como el homicidio culposo. Acto seguido, le otorgó la libertad mientras continúa el proceso.

La llegada de los asaltantes y el momento en que el delivery dispara el arma que portaba y recupera su moto.

De las imágenes a las que accedió El Sol se desprende que los motochorros pasaron primero por la puerta de una rotisería llamada U Pizza de calle España y observaron estacionada una moto Honda Wave blanca. Siguieron algunos metros y luego retornaron por la vereda. Ambos llevaban el casco puesto.

El conductor vestía ropas oscuras y el acompañante una campera naranja. Este último bajó con la moto en movimiento y sacó un arma de fuego que llevaba en una riñonera con su mano izquierda.

En ese momento, el trabajador de Pedidos Ya fue atacado para sustraerle su Honda Wave. Se colocó cara a cara con el malviviente y se cree que hubo un forcejeo durante algunos segundos.

Lo que sucedió después fue materia de análisis en los pesquisas: los dos malvivientes escaparon por calle España (a contramano) uno en cada moto y el repartidor tomó su arma calibre 380 y disparó a corta distancia y por la espalda al asaltante de campera naranja, que se movilizaba en su moto y se destacaba por la mochila térmica.

Lucero cayó herido delante de una camioneta SUV y el trabajador continuó disparando a su cómplice, quien se alejó de la escena. Acto seguido, mantuvo algún cruce verbal y le quitó el arma que portaba el señalado delincuente. En las imágenes se observó que intentaba quitarse de encima al repartidor con sus piernas.

Lo cierto es que la víctima del asalto levantó la moto y se marchó del lugar por España y luego a contramano por Echevarría. Testigos llamaron al 911 y una ambulancia del SEC llegó para atender al joven baleado, quien fue derivado de urgencia hasta al Hospital Central por la gravedad de las lesiones.