En la última parada dentro de Argentina antes de continuar su gira internacional, Charly Alberti y Zeta Bosio desembarcaron en Mendoza con una propuesta que hizo delirar a fanáticos de todas las edades. El Arena Maipú fue el escenario de una noche inolvidable donde el legado de la mítica banda volvió a cobrar vida con un despliegue técnico imparable.

Ante un estadio casi colmado, el show repasó los grandes hitos de la carrera de Soda Stereo apoyándose en una puesta en escena de última generación: sonido impecable, pantallas gigantes e iluminación envolvente. Desde los primeros acordes, el público mendocino acompañó a pura ovación, transformando el recinto en una sola voz.
El momento más impactante y emotivo de la noche ocurrió con la aparición del holograma de Gustavo Cerati. La precisión y el nivel de detalle de la proyección hicieron que, por instantes, los fanáticos sintieran la ilusión real de tener al ícono sobre el escenario.
La dinámica del espectáculo no dio tregua. Gracias a una sincronización perfecta entre las animaciones, las luces y la música, la audiencia pasó de ser espectadora a ser parte activa de la puesta. Equipados con lentes 3D entregados al ingresar, los asistentes se sumergieron directamente dentro de los efectos visuales de “Ecos”.
Cada clásico contó con su propia atmósfera e identidad visual, llevando la nostalgia y la euforia al límite. Así se vivió el paso de “Ecos” por Mendoza, un viaje sensorial que dejó una huella imborrable antes de su partida al exterior.
