Comercialización de estupefacientes en pequeñas cantidades en el oeste de Godoy Cruz y también en Guaymallén. Barras de Independiente Rivadavia ligados con una de las facciones más destacadas de la hinchada en la mira. Sospechas sobre malvivientes que perpetraban asaltos en viviendas vestidos como policías. Un chaleco antibalas. Armas de fuego de grueso calibre. Cientos de municiones. Y hasta el llamativo hallazgo de un supresor (silenciador), artefacto totalmente prohibido en Argentina. Un combo fulminante que generó preocupación en los investigadores policiales.
El viernes por la tarde, efectivos de la Policía contra el Narcotráfico (PCN), con la ayuda del Grupo Especial de Seguridad (GES), irrumpieron en seis domicilios de las localidades de Villa Hipódromo y Buena Nueva –tres en cada una–y secuestraron cocaína y marihuana fraccionada y una importante cantidad de armas y proyectiles de dudosa procedencia.
La causa por el comercio de la drogas en pequeñas cantidades quedó en manos del juez federal Marcelo Garnica. Pero, debido a su resultado, provocaron pesquisas más profundas en la PCN y otras divisiones de Investigaciones –como Robos y Hurtos– para intentar determinar el origen del armamento y qué tipo de organización hay detrás, más allá de una dedicada al narcomenudeo, ya que la presencia de una ametralladora FMK3 o PA3 calibre 9 milímetros con un silenciador no fue un detalle menor.
Dos jóvenes fueron sorprendidos en Godoy Cruz y Guaymallén por tenencia de sustancias con fines de comercialización y uno de ellos presenta un apellido conocido dentro de la barra de la Lepra.




Fue identificado como Tiago Tomás Cano, de 23 años, con domicilio en calle Lamadrid del barrio SUPE de Godoy Cruz y señalado como primo de Federico (30) y Nicolás Cano (31), jefes de la barra hasta hace poco tiempo. En esa propiedad detectaron que había un “quiosquito” de narcomenudeo, ya que dieron con cocaína fraccionada, informaron fuentes consultadas por este diario.
Nicolás, conocido como La Gorda Marta, está preso purgando una pena de cinco años de cárcel por el asesinato de Gabriel Gabito Videla, perpetrado en enero del 2021 durante los festejos por un nuevo aniversario del club, en los Portones del Parque General San Martín.
Otros tres compinches de la parcialidad que se muestran en la popular Sur del estadio Bautista Gargantini, el arbolito y también líder Cristian Leandro Chori Rivero (su padre y un hermano están imputados en el asesinato durante un asalto del empresario Emilio Giménez, ocurrido en setiembre del año pasado en Guaymallén) y Pablo Cara de Viejo Manrique y Juan Exequiel Reyes Stimolo, confesaron el crimen del Gabito en la noche del 23 de enero del 2021.
Por su parte, Federico Agustín Cano fue capturado por venta de drogas en pequeñas cantidades en junio de este año. Había quedado al frente de la barra de Independiente después de la caída de La Gorda Marta. La PCN realizó una investigación y lo capturó. Otros dos hombres que seguían sus órdenes en la hinchada quedaron a disposición de la Justicia. Tres armas de fuego y municiones fueron secuestradas.
Esa investigación, que culminó con la detención de Federico Cano, permitió conocer con el paso de las semanas que otros personajes vinculados con la barra leprosa también se dedicaban al comercio de estupefacientes y otros delitos.
Identificaron un par de domicilios del oeste de Godoy Cruz, como el citado del barrio SUPE y otro en calle 1 de Mayo (había más de 100.000 pesos y cogollos), y dos en el barrio Suyai de Guaymallén, y solicitaron las órdenes de allanamiento.
En la manzana D del Suyai fue detenido un hombre identificado como Exequiel Alejandro Zúñiga, de 32 años. Fuentes policiales contaron a El Sol que, en el domicilio donde se encontraba, dieron con droga fraccionada y dinero (35.000 pesos) que serían producto del narcomenudeo.
En la manzana E, por su parte, hallaron la mayor cantidad de armas y municiones. Allí tiene domicilio un hombre que quedó con pedido de captura, identificado como Juan Ignacio Funes, describieron fuentes policiales. Los investigadores lo venían siguiendo de cerca y supieron que tenía contacto con la galería Tonsa, en Ciudad, al parecer, por movimientos con la actividad cambiaria ilegal. Si bien le perdieron el rastro horas antes de la ejecución de las medidas, decidieron ingresar en la tarde en el domicilio cuando había moradores.
El resultado de la requisa fue sorprendente, debido a que había elementos policiales, como un chaleco antibalas marca Armoring y una pistola calibre 9mm marca Taurus. Además, encontraron otra pistola de ese calibre marca Bersa (color marrón) y un revólver calibre 32. En total, fueron 14 los cargadores y 320 municiones de distintos calibres.
La “sorpresa” de los investigadores, además del chaleco, fue el hallazgo de un subfusil FMK3 o PA3, utilizados por la Policía y el Ejército Argentino. El arma, calibre 9 milímetros, presentaba el número serial limado y se iba a investigar si se trata de una de las que fue sustraída en el recordado golpe en la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR) del 2 mayo del 2008.
Hasta hace pocos años, la Policía de Mendoza seguía incautando armas sustraídas en esa base ubicada en el oeste de Godoy Cruz.
De acuerdo con fuentes del caso, el resultado de los allanamientos motivó el inicio de una serie de investigaciones paralelas para intentar identificar a otros responsables de las armas y el uso que les daban, más por su vinculación con la barra brava de Independiente Rivadavia. Como algunos elementos fueron robados a integrantes de la fuerza de seguridad, no descartaron que podrían estar en presencia de una organización que cometía asaltos con sus miembros vestidos como policías.
