Nicolás Cano, Julián Exequiel Reyes Stimulo, Cristian Rivero y Pablo Marique. Recibieron penas de entre 4 y 5 años de encierro.

Llegar a condenar a los cuatro barras de Independiente Rivadavia que acribillaron a balazos a un joven que buscaba tener el control de la hinchada hace un par de años, durante un encuentro en el Parque General San Martín, no fue una tarea sencilla para el fiscal de Homicidios Carlos Torres.

El crimen de Gabriel Gabito Videla (26) ocurrió en medio de los festejos de un nuevo aniversario del club en enero del 2021 y las versiones que se plasmaron en la causa eran demasiadas y confusas. El caso atravesó varios estados con sospechosos que eran detenidos y luego liberados, y algunos protagonistas buscaban contaminar el caso introduciendo teorías alejadas de la realidad.

A pesar de lo enrevesada que se presentó la instrucción, porque testigos declaraban y presentaban contradicciones para beneficiar a algunos o complicar a otros, este miércoles los cuatro imputados que tenía el expediente reconocieron que mataron a Videla durante un juicio abreviado inicial, que fue homologado por la jueza Érica Sánchez.

El “Gabito” Videla, la víctima.

De esta forma, los jefes de una de las facciones de las hinchada que buscaban por aquellos días el control de toda la tribuna –la conocida como Villa Hipódromo o Los Encapuchados–, Cristian Leandro Chori Rivero, y Nicolás Gorda Marta Cano; más Pablo Cara de Viejo Manrique y Julián Exequiel Reyes Stimolo, continuarán en la cárcel por algunos años más porque admitieron que cometieron el delito de homicidio en agresión agravado por el uso de arma de fuego.

Las defensas de los dos primeros pactaron con la fiscalía 5 años de cárcel; mientras que el resto fue sentenciado a 4 años de encierro. A Manrique se le declaró la reincidencia, por lo que no podrá acceder a ningún tipo de beneficio mientras pase sus días en prisión.

El homicidio del Gabito concluyó con esa calificación porque existía riesgo de que todos los imputados terminaran en la calle si llegaban a debate por jurado. Testigos los ubicaban en la escena con determinados roles, pero cada uno de los ahora condenados tenían una coartada para cuestionar la hipótesis fiscal.

Cuando hace pocos días trascendió que el fiscal había mandado a todos a debate, las defensas terminaron arreglando antes de un juicio por jurado. Los imputados también temían ser condenados a perpetua porque estaban imputados como coautores de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y alevosía en concurso ideal con homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por eso decidieron “confesar” que mataron al Gabito, a cambio de una figura penal que prevé una máxima de 6 años de prisión.

El homicidio en agresión, básicamente, tipifica que se concreta cuando se termina con la vida de una persona y en el hecho intervienen más de dos personas, pero resulta imposible determinar quién fue el autor del hecho. Y en el crimen del Gabito existían sospechas sobre quién accionó el arma de fuego porque los testigos no eran del todo confiables para que los investigadores estén 100 por ciento seguros.

Primero lo negaron, después admitieron

Después de sus detenciones, los cuatro imputados negaron ser los autores del crimen de Videla. La mayoría declaró dos veces y se desligó. Culparon a otras personas (inclusive, a fallecidos) y hasta aseguraron que estaban en otro lado al momento del ataque, como aseguró el Cara de Viejo Manrique, quién le dijo al fiscal que estaba con su novia en el barrio La Estanzuela la noche del 23 de enero del 2021.

Lo cierto es que, con este juicio abreviado, quedó en evidencia que introdujeron teorías en el expediente alejadas de la realidad para intentar zafar del hecho de sangre.
Los dos hombres más conocidos de la facción de Villa Hipódromo son el Chori Rivero y el Gorda Marta Cano.

Eran los referentes de los llamados Encapuchados, en relación con el grupo de barras que ingresó con armas a la popular del estadio Bautista Gargantini, en medio de una fuerte interna, provocando la suspensión de un partido con Atlanta, en febrero del 2020.

El Chori es hijo de Cristian Willy Rivero, el penitenciario que está preso por el crimen durante un asalto del empresario Emilio Giménez, perpetrado en setiembre del año pasado en Guaymallén. Su hermano Gustavo, barra de la Lepra, también está preso por ese hecho de inseguridad fatal. El próximo 25 de mayo, el Chori cumplirá 30 años. Era arbolito en el Centro al momento de su detención, a fines de setiembre del año pasado.

El Gorda Marta Cano nació el 12 de junio de 1992. Era remisero. Los testigos lo ubicaron en la escena como quien inmovilizó a la víctima antes de que comenzaran los disparos. Para fuentes consultadas por El Sol, lideraba esa facción de la Lepra con la ayuda de Rivero. Lo ubican en la cima de la pirámide de poder dentro de ese sector que buscaba tener todo el poder de la barra de Independiente Rivadavia, Los Caudillos del Parque, previamente liderada por Omar Camel Jofré, asesinado en medio de un ajuste narco a la salida del boliche La Guanaca, en Luján, en febrero del 2019.

Pablo Daniel Manrique, el Cara de Viejo, era changarín y vivía en la Ciudad Deportiva del club. También se le conocía un domicilio en el barrio Foecyt de Godoy Cruz.
La hipótesis más fuerte sostiene que este hombre de 46 años fue el autor de los disparos que terminaron con la vida de Videla. Cuando declaró, dijo que a la hora y el día del hecho estaba con su novia en el barrio La Estanzuela. Conocía a los hermanos Rivero y también a su padre, Willy, debido a que este último era el jefe de seguridad de la institución deportiva del Parque.

Por último, Julián Exequiel Reyes Stimulo resultó herido la noche del crimen del Gabito. Una hipótesis sostiene que la víctima estaba armada cuando la ejecutaron con 5 balazos. Justamente, este joven de 29 años ingresó al Hospital Lagomaggiore con una lesión de bala en la ingle con orificio de salida en el glúteo izquierdo.

Cuando fue consultado por los policías, expresó que se encontraba en los festejos por el aniversario del club y que recibió el impacto cuando comenzó la balacera, hacia el norte de los Portones del Parque.

Desenlace

Así las cosas, la causa por el asesinato del Gabito se cerró con condena para todos los detenidos. La hipótesis del asesinato sostiene que la víctima era potenciada por un sector de la barra para que tomara parte del control. Esto no fue visto con buenos ojos por la facción de Villa Hipódromo y hasta intentaron seducirlo invitándolo a un asado unos días antes del ataque para ganar su confianza.

La noche del 23 de enero del 2021, cuando había más de 3.000 hinchas festejando el aniversario del club, lo abordaron a pocos metros del Andino Tenis Club. “¿Qué hacés acá?”, le grito uno de los agresores para hacerle sentir que era “visitante”.

Uno de los amigos del Gabito recibió una paliza el día del homicidio.

Luego intentaron inmovilizarlo desde atrás por el cuello y comenzaron a dispararle. Videla también respondió las agresiones con el arma que portaba. En total, se escucharon 23 detonaciones. Utilizaron pistolas.

Hubo corridas y temor de los miles de presentes. A las pocas horas, se produjeron detenciones de sospechosos que se movilizaban en un Ford Falcon pero luego se comprobó que nada tenían que ver con el hecho.

Fueron declarando testigos de identidad reservada y la causa comenzó a encaminarse con la detención de los cuatro hombres que este jueves terminaron admitiendo que participaron en el ataque.