La mujer estuvo internada en el Lagomaggiore.

La denuncia de una mujer venezolana de 33 años contra un empresario mendocino quedó bajo análisis del Ministerio Público luego de que ingresara el domingo al Hospital Lagomaggiore con un cuadro de sangrado y relatara una serie de hechos de violencia de género y presuntos abusos sexuales ocurridos durante la convivencia que mantenían en un departamento del barrio Sanidad, en Ciudad.

El caso comenzó a trabajarse el sábado a las 17.40, cuando personal policial fue alertado desde el efector público sobre el ingreso de una paciente que manifestaba haber sido víctima de diversos sometimientos.

La causa fue encuadrada de manera preliminar como averiguación de abuso sexual y quedó en conocimiento del fiscal de Violencia de Género Martín Castro, aunque, hasta este martes, la denunciante todavía no había ampliado formalmente su declaración ante el Ministerio Público Fiscal.

Según consta en las actuaciones policiales, la mujer relató que residía en Chile, donde conoció al empresario. Allí comenzaron una relación sentimental que, con el paso de los meses, derivó en una convivencia en Mendoza.

La denunciante señaló que hace poco más de un mes decidió mudarse al departamento ubicado en el barrio Sanidad, donde vivía junto al hombre.

Durante el encuentro mantenido con los efectivos en la habitación donde permanecía internada, aseguró que durante la convivencia no tenía libertad para salir sola del domicilio y que era víctima de violencia económica.

Además, denunció que en distintas oportunidades mantuvo relaciones sexuales sin su consentimiento. Por lo que detallaron las fuentes, todos esos planteos iban a formar parte de la investigación preliminar y deberán ser profundizados en sede judicial.

La denunciante también explicó que, el miércoles de la semana pasada, el empresario viajó a Chile por cuestiones laborales. Aprovechando esa ausencia, se contactó con una mujer vinculada a una iglesia evangélica a la que había conocido recientemente. A ella le habría contado la situación que atravesaba y también que sufría una importante pérdida de sangre por la zona vaginal.

Finalmente, decidió concurrir al hospital capitalino para recibir asistencia médica. Allí fue examinada por una ginecóloga, quien, de acuerdo con la información incorporada al procedimiento policial, observó indicios compatibles con un posible abuso, aunque el diagnóstico definitivo debía ser remitido posteriormente mediante un informe oficial solicitado por la Justicia ante el Cuerpo Médico Forense.