La investigación por el asesinato de Carlos Gastón Arabel Valdez (35) avanzó este martes con la imputación de dos de los principales sospechosos y, al mismo tiempo, sumó un nuevo capítulo de alta tensión tras el ataque a balazos que sufrió una consigna policial instalada frente a la vivienda de familiares de los acusados en el barrio Jardín Aeroparque, tal como reveló El Sol.
La fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos imputó a los hermanos Brian Alejandro y Marcelo Delgado por homicidio simple y ordenó que pasen al penal. Ambos quedaron señalados como presuntos autores del crimen ocurrido durante la madrugada del lunes en Las Heras, cuando Arabel Valdez recibió una puñalada en el tórax que le perforó el corazón y le provocó la muerte.
De acuerdo con la teoría que manejan los investigadores, el conflicto se originó en medio de una situación de violencia intrafamiliar. Las primeras reconstrucciones sostienen que una mujer habría sido agredida físicamente y que un hermano de la víctima fatal intervino para intentar detener el ataque. A partir de allí se desencadenó una pelea que terminó con el homicidio.
Durante las primeras horas de la pesquisa fueron aprehendidos tres hermanos. Sin embargo, luego de distintas medidas probatorias y declaraciones incorporadas al expediente, la fiscal avanzó únicamente contra Brian y Marcelo Delgado. El tercer sospechoso recuperó la libertad durante la noche del lunes después de prestar declaración y quedar desvinculado de la acusación principal.
Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue la presentación espontánea de Brian Delgado ante la Policía. El hombre se entregó luego de enterarse de que una de las personas involucradas en la pelea había fallecido. Según las fuentes, manifestó que había participado del enfrentamiento y se puso a disposición de la Justicia.
Atacaron a tiros a un policía que custodiaba la casa de los sospechosos del asesinato en Las Heras
La investigación por el asesinato de Carlos Gastón Arabel Valdez (35) en Las Heras sumó un episodio de extrema gravedad la noche de este lunes, cuando un policía que se encontraba de consigna frente a la casa de familiares de los…
Mientras la causa avanzaba en el plano judicial, un grave episodio se produjo pocas horas después de que el tercer hermano recuperara la libertad. A las 23.50 del lunes, un efectivo que realizaba una consigna policial en la intersección de El Nihuil y Los Cóndores fue atacado a tiros por un hombre que logró escapar.
La custodia había sido dispuesta frente a la casa de una hermana de los sospechosos. La mujer había denunciado hechos de violencia de género y, debido a la tensión existente tras el crimen, se había ordenado una vigilancia permanente en el lugar.
El auxiliar Rodrigo Iván Funes Ortiz se encontraba dentro de una camioneta Nissan Frontier de la fuerza cuando escuchó una seguidilla de detonaciones. Los disparos impactaron contra distintos sectores del vehículo. Los peritajes posteriores revelaron que al menos ocho plomos dieron sobre la movilidad, además de daños en ambas ruedas del lado derecho.
Las fuentes señalaron que el atacante efectuó más de diez disparos y que en la escena se secuestraron vainas servidas calibre 9 milímetros. Por la violencia de la agresión, los pesquisas sostuvieron a este diario que el autor actuó con claras intenciones de generar terror al uniformado, quien logró salvar su vida al arrojarse hacia el asiento del acompañante mientras solicitaba apoyo por radio.
Cuando cesaron los disparos, el policía descendió armado y efectuó un disparo al aire. Alcanzó a observar a un hombre vestido con ropa negra que escapó corriendo por calle Los Cóndores antes de perderse entre las calles del barrio.
El caso generó preocupación entre las autoridades policiales y judiciales. Un video al que accedió El Sol registró los momentos posteriores al hecho: se observan las vainas servidas y cómo quedó la camioneta policial.
Con ambos expedientes en marcha, los detectives intentaban determinar quién fue el tirador y si el atentado tenía alguna relación directa con el asesinato de Arabel Valdez.
La principal hipótesis apunta a que el ataque contra la consigna se produjo en el contexto de las tensiones que dejó el homicidio y los conflictos familiares que rodean la causa. También quedó en manos de la fiscal Ríos, quien inició un expediente contra “NN” por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, por ser sujeto pasivo el personal policial y por alevosía (el efectivo estaba desprevenido y desde atrás). Si bien querían disparar contra la casa, por cómo se encontraba el vehículo, podría haber sido una tragedia.
