El auto robado.

Un niño de 12 años murió en la madrugada del martes en San Bernardo, Chile, tras ser arrastrado más de tres kilómetros por el auto que le robaron a su familia durante un asalto. El caso conmocionó al país trasandino y generó una ola de indignación.

La tragedia ocurrió cuando la familia regresaba desde Mendoza, donde había viajado para celebrar el Día del Padre. El padre del niño es un ciudadano argentino nacionalizado chileno que tiene familia en la provincia, y el objetivo del viaje era reunir a dos hermanos en esa fecha especial. Al volver, la tía del menor fue a buscarlos al aeropuerto de Pudahuel para llevarlos a su casa en Puente Alto.

Cerca de la 1.10 de la madrugada, mientras circulaban por la intersección de la Caletera Alessandri con calle Catemito, comprobaron por el GPS que se habían equivocado de camino. En ese momento, al detenerse en un semáforo, un auto blanco los encerró. De él bajaron aproximadamente seis sujetos, al parecer todos menores de edad, armados con cuchillos. Obligaron al padre y a la tía a descender del vehículo, lo que lograron hacer.

El niño, que viajaba en el asiento trasero con el cinturón de seguridad puesto, no pudo soltarse a tiempo. Los delincuentes escaparon con el auto y el menor adentro. “Me percato que a mi sobrino se lo llevan colgando del cuello por el cinturón que no logró sacárselo”, relató la tía ante las autoridades.

El cuerpo del niño fue encontrado tres kilómetros más adelante, en avenida Portales con Leonardo Da Vinci, con graves heridas en la cabeza. Su madre estaba en el domicilio de Puente Alto esperándolos cuando se enteró de la tragedia.

La investigación reveló que los delincuentes habían iniciado un verdadero tour delictual esa madrugada. Horas antes, robaron un auto en una estación Shell de avenida Eyzaguirre: siete sujetos armados con cuchillos y armas de fuego abordaron a un conductor que cargaba combustible. Ese mismo vehículo fue el utilizado en el asalto. Además, sujetos de similares características agredieron a un carabinero, le robaron su mochila y su teléfono. Fue justamente esa mochila, hallada en el interior del primer auto robado, la que permitió vincular los tres hechos.

Durante la tarde del martes, la Policía detuvo a tres personas: un joven de 17 años y dos adultos de 18 y 21. Todos son de nacionalidad chilena y pasarán a control de detención por los delitos de robo con homicidio y robo con violencia.

El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, fue contundente: “Estos asesinos no merecen ninguna clemencia. A este niño le debemos mucho más que condolencias: le debemos justicia”.

Con información de Emol, La Tercera y La Nación Chile.