En octubre de 2016, un menor de edad considerado como uno de los delincuentes juveniles más temibles de Guaymallén era detenido en la vía pública portando una pistola calibre 22: “Cayó otra vez el Champol con un arma a 15 días de salir del ex COSE“, titulaba El Sol en esa oportunidad.
Se trataba del Mario Enrique Morales Flores, quien por aquel entonces tenía 17 años y ya había sido sindicado por tiroteos, robos, venta de drogas y asesinatos. En la actualidad, se encuentra purgando una condena de 13 años por el homicidio de Thiago Melchori, un niño de 5 ultimado de un disparo en febrero de 2022.
En las últimas horas, un hermano del Champol continúa ese camino y este martes fue detenido en una situación similar como la ocurrida hace casi siete años.
El adolescente tiene 17 años y cayó con una réplica arma de fuego en la zona en la zona del barrio San Jorge, en El Bermejo. Intentó escapar de los policías, pero no lo logró.
La información sostiene que eran cerca de la 1 cuando uniformados detectaron la presencia de un sujeto en actitud sospechosa en el cruce de calles Vega y Sarmiento.
Al advertir la presencia de la patrulla, el individuo comenzó a correr, llevando a la par una motocicleta de baja cilindrada. Por eso, los efectivos decidieron seguirlo y terminó abandonado el rodado para continuar la huida.
Frente a la manzana A del citado complejo, el sospechoso arrojó un elemento plateado hacia el techo de una vivienda y los funcionarios le dieron alcance, por lo que terminó aprehendido.
Posteriormente, cuando los policías lo identificaron, constataron que se trataba de uno de los hermanos más chicos del Champol e hijo de la Estela Flores Esquivel, más conocida como la Manzanita y también con pasado carcelario.
Incluso, no estaba muy lejos del domicilio de la mujer, en la manzana B del barrio Belgrano I, donde también vive el adolescente.
Luego, con autorización del propietario de la casa, los efectivos subieron al techo a buscar el objeto descartado por el chico y descubrieron que se trataba de una réplica de una pistola calibre 9 milímetros, con la inscripción Pietro Beretta.
Tanto el arma de plástico como el menor fueron trasladados hasta una dependencia policial, donde quedó a disposición de la Justicia Penal de Menores y también se le dio intervención a los Equipos Técnicos Interdisciplinarios (ETI).
Fuentes del hecho indicaron que, en caso de que no contara con medidas pendientes en Upana (Unidad de Procedimientos y Abordaje de la Niñez), los funcionarios del ex OAL iban a restituir al adolescente a su madre, quien hace poco salió de prisión luego de cumplir una condena por las amenazas contra los padres del niño que mató su otro hijo, el Champol.
Testigo de un ataque en Bariloche
A principios de octubre del año pasado, el hermano del Champol cayó en Bariloche junto a sus dos cuñados -novios de sus hermanas- Sergio Alberto Martínez Hualampa (27) y Cristian Carlos Cahuasiri (24), por una agresión con presuntos tintes narcos a plena luz del día en esa turística ciudad de Río Negro.
En un principio, el menor de edad fue demorado como sospechoso del ataque a trompadas y tiros contra un joven, secuencia filmada por un conductor, pero luego se demostró que no tuvo participación y quedó como testigo en esa causa.
En cuanto a sus cuñados, quedaron detenidos y fueron imputados. Semanas después del hecho, terminaron siendo liberados mediante el pago de una caución, debido a que no se podía acreditar la versión inicial del hecho.
