El "Champol" Morales.

Hace ya casi una década que el Champol comenzó a hacerse conocido en las barriadas más calientes del distrito de Belgrano, en Guaymallén. Por aquel entonces, con sólo 15 años, detectives policiales lo tenían en la mira por asalto, tiroteos y amenazas armadas, entre otros hechos.

Llamado Mario Enrique Morales Flores, siendo un adolescente llegó a estar sindicado por liderar una banda delictiva y hasta de cometer tres asesinatos. Ya sea por su edad o por falta de pruebas, nunca llegó a estar detenido por hechos de tal gravedad.

Ya siendo mayor de edad, tuvo algunos pasos por prisión por delitos menores. Así fue hasta que a principios del año pasado fue acusado por el asesinato de un niño de 5 años, ocurrido en el barrio Pedro Molina IV, que lo dejó tras las rejas una vez más.

Este jueves, ya con 24 años, el Champol fue condenado a 13 años prisión, cuatro días después de que se cumplió un año del crimen del pequeño Tiago Melchori.

A través de su defensa, Morales Flores acordó con el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello definir el caso mediante un juicio abreviado final en el que reconoció la autoría en el hecho de sangre.

El imputado debió confesar que le propinó el disparo letal al niño ante el juez Luis Correa Llano, quien homologó el acuerdo entre las partes.

El magistrado del Tribunal Penal Colegiado Nº 2 dictó la sentencia por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y le declararon la reincidencia, por lo que deberá cumplir la pena de manera efectiva, sin la posibilidad de acceder a beneficios carcelarios.

Así, el Champol evitó enfrentar a un jurado popular y la exposición que significan los debates en esa modalidad.

El crimen de Tiago

Corrían las 23 del sábado 19 de febrero y el pequeño Tiago estaba compartiendo una cena junto a sus padres y otros familiares en la vereda de su casa del barrio Pedro Molina IV. 

Pasada esa hora, el Champol pasó frente a la vivienda de los Melchori y saludó al padre del menor, a quien conoce desde hace años porque son vecinos. Aparentemente, entre ellos no existía ningún tipo de bronca ni enemistad.

Pese a eso, cuando Morales Flores llegó hasta la esquina, sacó un arma de fuego del interior de un morral y comenzó a manipularla, señala la reconstrucción que hicieron los detectives de Homicidios.

Seguidamente, gatilló el arma y efectuó un disparo -nunca se pudo establecer si fue intencional o accidental- hacia el lugar donde estaban los Melchori. El proyectil alcanzó a la criatura y le dio en el pecho.

Al darse de cuenta de lo ocurrido, el Champol salió corriendo con el arma en su poder. Por mientras, la desesperación se apoderaba de los padres de Tiago, quienes lo cargaron en su vehículo particular y lo llevaron hasta el Hospital Notti.

Una vez en el nosocomio, el niño ingresó por la guardia y lo atendieron de urgencia, pero nada pudieron hacer los médicos para salvarle la vida.

Mientras los profesionales confirmaban el deceso de la víctima, los detectives policiales buscaban al Champol por la zona. Al cabo de algunas horas, ya durante la madrugada del domingo, fue capturado a bordo de una Ford EcoSport roja que salió de una vivienda del el barrio Belgrano I.

Después de la detención, el conocido delincuente juvenil fue imputado y enviado a prisión y este jueves terminó condenado por el asesinato del menor.