Van por más. No es sólo el Champol. Los investigadores que trabajan por los distritos más complicados de Guaymallén, como Pedro Molina, Belgrano y San José, buscan atrapar a más jóvenes que se movían armados con Mario Enrique Morales Flores (23), el detenido el sábado como principal sospechoso de matar a un niño de 5 años que se encontraba en la puerta de su casa, junto con su familia.

El crimen de Tiago Melchori provocó una fuerte reacción vecinal. Cansados del comercio de drogas y el uso de armas de fuego en diversas barriadas de esos sectores, varios habitantes comenzaron a hablar para marcar a otros sujetos –algunos menores– que pasaban sus días con el Champol Flores.

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De acuerdo con fuentes policiales y judiciales consultadas por El Sol, el Champol era parte una banda vinculada a los robos. Sus integrantes se mostraban armados –muchos en las redes– y no era raro verlos por la noche en los barrios Pedro Molina I, II y IV (en este último mataron al pequeño), Belgrano y Lihué.

Pero, no solamente están sospechados de robar en esas y otras zonas del departamento. Los detectives afirman que hay detrás un “grave problema” de venta (en pequeñas cantidades) y consumo de estupefacientes.

La misma familia de Tiago fue la que contó el Champol “estaba como drogado” cuando se produjo el hecho fatal. Los testigos ratificaron esa versión a los investigadores y agregaron que el arma utilizada era una “9 milímetros que siempre llevaba” en un morral oscuro.

Los detectives consultados por este diario recordaron que el Champol “cometió, al menos, tres asesinatos” siendo menor de edad. También, robos (nunca fue condenado por estos hechos) y abuso y tenencia de armas.

El prontuario de este joven nacido el 29 de mayo de 1998 así lo demuestra. Estuvo en la cárcel hasta el año pasado y logró el beneficio de la detención domiciliaria. Sólo registra una condena de 3 años y medio de cárcel siendo mayor.

“Siempre zafó de las causas pesadas. Los jóvenes a los que habría matado siendo menor eran rivales o integrantes de su propia banda, con los que no se llevaba bien. También lo marcaron como soldado narco. Es un poco de todo”, detalló un policía de esa jurisdicción.

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Complicado

Este martes a las 9.30, una movilidad Fiat Iveco llegó hasta uno de los ingresos de la Comisaría Novena, sobre calle Quintana.

Allí se encontraba el Champol desde la madrugada del domingo. Policías lo capturaron en el barrio Belgrano (donde tiene domicilio) cuando ya estaba sindicado como autor del crimen de Tiago Melchori.

La patrulla de traslado tenía el objetivo de llevarlo hasta la cárcel de Boulogne Sur Mer por orden del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello.

Bajo custodia (cinco policías lo escoltaron), fue introducido en el vehículo y este mismo martes quedó alojado en la Casa de Piedra de Capital.

Pelo teñido de amarillo, un buzo negro y blanco con letras y pantalón de jogging estilo militar hicieron que se destacara entre los uniformados. Esposado y resignado, miró hacia delante antes de tener el “último contacto” con la calle.

La calificación que le endilgó el fiscal Pirrello fue homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Arriesga entre 10 años y ocho meses y 33 años de cárcel en caso de ser hallado culpable.

Los testigos son la principal prueba con que cuenta la fiscalía. El arma homicida no fue hallada.

Disparo y dolor

La reconstrucción del hecho sostiene que el Champol y otro joven pasaron por la puerta de la casa de la víctima, en el barrio Pedro Molina IV, después de las 23. La familia de Tiago comía un pollo al disco con un grupo de conocidos y el presunto agresor sacó un arma cerca de allí.

No está claro si el disparo que realizó tenía como objetivo a alguno de los presentes o si comenzó a manipular el arma y la accionó.

Lo cierto es que el proyectil dio en el tórax de la criatura. El pequeño gritó y su madre creyó que se había quemado. Sin embargo, se desvaneció cuando lo fue a socorrer.

La mujer detalló a los investigadores que notó que estaba lleno de sangre. Y que el Champol, al advertir esta situación, se dio a la fuga corriendo. También lo hizo su amigo.

Personal policial llegó hasta la zona y habló con los testigos. A los efectivos les dijeron que había sido el popular Champol y les describieron cómo se encontraba vestido.

Mientras los uniformados iniciaban el rastrillaje, la familia llevó a Tiago en un auto particular hasta el  Hospital Notti.

En la Guardia nada pudieron hacer salvo constatar el deceso, lo que produjo un gran shock a sus parientes.
Ya durante la madrugada del domingo, los policías ubicaron en el barrio Belgrano I, donde tiene domicilio el Champol Morales, una camioneta roja Ford EcoSport. Le frenaron el paso y observaron que la conducía una mujer.

En el interior del vehículo se encontraba el sospechoso. La conductora dijo que había sido obligada por el Champol a llevarlo a otro lado y que no lo conocía.

Sin embargo, luego confesó que tenía diálogo con su madre. Justamente, la progenitora de este malviviente es Estela Manzanita Flores, una mujer que tiene causas en su prontuario y también varios años de cárcel en la espalda.