La presencia policial en calle Capitán Candelaria de Villa Hipódromo.

Momentos de tensión se vivieron la madrugada de este lunes por un empleado público que se atrincheró en su casa de Godoy Cruz y tomó de rehén a su familia. Al parecer, todo ocurrió a raíz de una discusión que tuvo con su esposa, ya que había llegado alcoholizado a su domicilio.

Luego de un intenso operativo policial, liberó a sus parientes y se entregó a las autoridades, por lo que quedó detenido en una comisaría a disposición de la Justicia.

La información policial señala que eran cerca de las 1.30 cuando una chica de 16 años se comunicó con la línea de emergencias 911 y pidió ayuda porque su padre se había tornado violento en medio de un altercado con su madre.

Según describió la adolescente, su progenitora le recriminó el estado de ebriedad con el que llegó en plena madrugada a su vivienda de calle Capitán Candelaria, en Villa Hipódromo, y eso generó una situación de violencia de género e intrafamiliar.

Policías de la jurisdicción se dirigieron hasta la casa, pero el sujeto, que de acuerdo con las averiguaciones trabaja para la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP), se negó a salir.

Además, tampoco permitió que se retiraran del domicilio su pareja y sus dos hijos, cerrando con llave la puerta de ingreso al inmueble.

En ese momento, un hermano del sospechoso llegó hasta el lugar, pudo entrar al domicilio y mantuvo un enfrentamiento físico con su familiar. Pese a sus intentos de calmarlo, terminó encerrado con el resto de los moradores.

Fue a partir de allí que el hombre les aseguró a los policías que también los iba a “atender” si intentaban ingresar y, aparentemente, portaba un arma blanca, revelaron las fuentes policiales.

Por ese motivo, se activó el protocolo de actuación para situaciones de crisis, por lo que se desplazó a personal del Grupo Especial de Seguridad (GES) y del Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS).

Desde el primer contacto que estableció el negociador del GRIS, el sujeto se mostró confrontativo y extremadamente violento, insultando permanentemente a los efectivos que participaban del operativo.

Pese a eso, al cabo de algunos minutos, se logró convencer al sospechoso de que dejara salir a su cónyuge, a la hija y a su hermano, quedando sólo junto a su hijo, quien lo acompañó de manera voluntaria, explicaron las fuentes.

Casi una hora después, el hombre decidió deponer su actitud furiosa y salió de la propiedad, por lo que fue aprehendido y trasladado en una movilidad de la Unidad Especial de Patrullaje Godoy Cruz (UEP) hasta la Comisaría 27ª.

Posteriormente, se profundizó en entrevistas con sus familiares acerca de la situación y los mismos dieron cuenta de que no es la primera vez que viven un hecho similar y que el sospechoso ejerce violencia de manera cíclica y periódica hacia ellos.

En la causa intervino el fiscal de Homicidios Carlos Torres, a cargo del Grupo Fiscal Especial, aunque el expediente podría pasar a la órbita de la UFI Violencia de Género.