Dos delincuentes armados terminaron ayer con la vida de Camilo Andrada, de 63 años. El hombre regresaba a su hogar con su familia después de asistir a un cumpleaños cuando su auto se descompuso sobre el Acceso Este, Maipú. Momentos después de que llegara su hijo para remolcar el vehículo, fueron sorprendidos por los malvivientes con intenciones de robo. El hombre intentó detenerlos y le dispararon en la espalda. Fue llevado al Hospital Central pero llegó sin vida.
Con este caso, en un mes, tres hombres fueron asesinados en el Gran Mendoza para robarle el auto.
La familia Andrada, oriunda de Las Heras, pasó la noche del sábado en el cumpleaños de un familiar en el barrio Las Margaritas de Maipú. Pasadas las 2 de ayer, emprendieron la vuelta a su casa del barrio Colombia I.
En un Falcon Rural iba Camilo Andrada junto a su esposa y una hija. Mientras que su hijo Fernando lo hacía metros más adelante en un Fiat 128 acompañado por su nuera, su nieto y un sobrino.
El vehículo en el que viajaba Camilo sufrió un desperfecto mecánico sobre el Acceso Este, a la altura de Fray Luis Beltran. Rápidamente se comunicó con su hijo, que se había adelantado, y le pidió que lo asistiera.
Fernando llegó y decidieron remolcar el rodado ya que no era un problema que podían arreglar en un instante. En ese momento, dos sujetos los sorprendieron. Uno de ellos portaba un arma de fuego.
Gritaron “quédense quietos”, contó Fernando Andrada (36), en conversación con El Sol, ayer mientras velaba a su padre. Camilo decidió hacerles frente a los delincuentes, teniendo en cuenta que toda su familia corría el riesgo de ser lastimada.
“Mi viejo agarró a uno de ellos que no alcance a ver, yo intenté calmar al que tenía el arma”, relató Fernando. Este empezó a dar disparos al suelo “tiro como cuatro veces, no se como no me dio”, dijo.
Ante la desesperación, agarró una piedra para atacar al individuo que estaba con su padre y lo hirió. El malviviente se levantó tras el impacto y salió corriendo junto a su compañero. Camilo intentó alcanzarlos pero se desplomó en plena carrera y los delincuentes huyeron por la Lateral de Acceso.
“Pensé que era porque a él lo habían operado del corazón hace cuatro meses”, explicó su hijo. Sin embargo, el hombre había sufrido un balazo en la parte baja de la espalda. Cuando llegaron al Hospital Central, la víctima del disparo ya no tenía signos vitales.
La Policía no logró dar con los agresores, de quienes, prácticamente, no se aportaron características por la poca iluminación que había en el lugar del hecho, pero piensan que pueden ser oriundos de una villa ubicada en esa zona.
El portador del arma actuó con un pañuelo que le tapaba la mitad de la cara, y Científica no halló vainas servidas en la escena, por lo que estiman que el matador utilizó un revolver para matar al hombre.
Los otros ataques con características similares
La muerte de Andrada a manos de ladrones que intentaron robar su auto, se sumó a dos crímenes similares que ocurrieron el último mes.
El primero ocurrió el 12 de noviembre, cuando Cristian Emanuel Reyes, de 29 años, volvía con un amigo de realizar algunas compras cuando fue abordado por individuos armados que querían sustraer su vehículo en Agrelo, Luján de Cuyo. Tras un forcejeo con los delincuentes, el joven recibió una bala calibre 22 en el abdomen y perdió la vida momentos después. Esa causa tiene un detenido, quien fue arrestado minutos después del ataque con el celular de la víctima.
Por su parte, el 26 de ese mismo mes Hugo Leonardo Cahuasiri (38) fue ejecutado de un disparo en la espalda frente a su hermano, Juan, después de que dos sujetos en moto los interceptaran en El Carrizal.
Los malvivientes se llevaron la camioneta Ford F-100 de las víctimas y dejaron al sobreviviente atado de manos en plena vía pública. El caso continúa impune.
