Casi dos meses y medio han pasado desde que Abigaíl Alexandra Carniel fue vista por última vez cuando bajaba de un colectivo en el barrio Sargento Cabral de Las Heras.

Desde entonces no existen pistas que conduzcan hacia el paradero de la joven de 18 años. Pese a eso, para los detectives del caso existe una certeza: fue asesinada al verse involucrada en un conflicto por la venta de drogas en esa zona.

Más allá de que aún el cuerpo de la chica no ha sido hallado, por el crimen se encuentran detenidos el presunto jefe narco e instigador Matías Facundo Díaz, alias Fido, y los señalados soldaditos Martín Chupetín Marquez y Vicente Tito Chumacero. Este lunes la situación de los tres sospechosos se complicó después de que la Justicia les dictó la prisión preventiva.

La jueza María Julieta Espínola, del Juzgado Penal Colegiado Nº 2, hizo lugar al pedido del fiscal de Homicidos Carlos Torres y le impuso la medida de coerción a los sindicados matadores. Además, ratificó la imputación por homicidio agravado por mediar violencia de género (femicidio), por la que arriegan como única pena la prisión perpetua.

La magistrada tuvo en cuenta las pruebas más fuertes presentadas por el representante del Ministerio Público y que colocan a los tres acusados como responsables de la desaparición de Carniel.

Básicamente, Torres se basó en una investigación que realizó la Policía Contra el Narcotráfico (PCN), que tenía desde hace más de un año en la mira a Díaz por comercialización de estupefacientes y lavado de activos.

Ver también: Imputan por lavado de dinero al presunto jefe narco preso por el caso Abigaíl

De las escuchas telefónicas que realizaron los pesquisas especializados a temas de narcocriminalidad surgió una conversación entre Marquez y su pareja. En la misma, se produjo una discusión, días después de la desaparición de Abigaíl, y la mujer le recriminó: “Vos mataste a la pendeja que está desaparecida”. 

El altercado telefónico continuó y la mujer continuó reprochándole a Marquez esa situación, a lo que este respondió con una confesión que se volvió clave en la causa: “la tuve que matar por el otro”.

A través de esa frase, los detectives apuntan a que el Chupetín se refería a su señalado mandamás Fido Díaz, por lo que se ordenó la detención de ambos. Luego, se sumó Chumacero, quien también estaría ligado a la presunta organización delictiva y que habría estado con la víctima antes de su desaparición, surge de la investigación.

Durante la audiencia, la defensa de Díaz, a cargo de Pablo Cazabán, cuestionó las pruebas incorporadas a la causa, puntualmente esa escucha que compromete a su cliente. No obstante, la jueza consideró que la carga probatoria es, esta instancia del proceso, suficiente para mantener a Díaz y sus supuestos cómplices tras las rejas.

Desaparecida

Abigaíl fue vista por última vez pasada la medianoche del jueves 15 de abril cuando, junto a una amiga, regresaba del centro a bordo de un colectivo de la línea 353 y se bajó sobre avenida Boulogne Sur Mer, para adentrarse en el citado barrio lasherino.

Días después, la familia de la joven oriunda del asentamiento 12 de Mayo radicó la denuncia de paradero, debido a que no volvieron a tener noticias sobre ella.

Durante semanas, se realizaron numerosos rastrillajes, allanamientos y hasta búsquedas con perros especializados en detección de rastros humanos, pero nada conducía a la joven. Incluso, se ofreció una recompensa de 200 mil pesos a cambio de información sobre la joven.

Pero, fue durante una de esas medidas, que se llevó adelante en una cancha de fútbol del ex Club Jorge Newbery donde fueron aprehendidos Díaz y Marquez. Ambos llegaron hasta ese lugar, ya que eran encargados de la cantina.

Para ese entonces, los detectives ya habían avanzado sobre la hipótesis del conflicto narco. Esa versión sostiene que Carniel se movía con sujetos vinculados al narcomenudeo en ese sector y que en ocasiones trabajaba como “mula” para ellos.