Entre abril y agosto, Antonella Romina Albornoz fue denunciada siete veces por diferentes tipos de estafas a comercios y a gente su entorno fingiendo en ocasiones ser una empresaria del agro oriunda de Córdoba. 

De acuerdo con la investigación en su contra, la mujer, de 30 años, comenzó con engaños simples y por montos menores, pero con el tiempo apuntó a ardides más complejos y terminó defraudando por una suma cercana a los 2 millones y medio de pesos

Las pruebas que complican a la sospechosa son contundentes, sostienen los investigadores, ya que en algunso momentos se vio obligada a brindar sus datos personales a las víctimas. 

Todo ese material y los relatos de los denunciantes fueron presentados por el fiscal de Delitos Económicos Santiago Garay durante la audiencia en que solicitó la prisión preventiva ante la jueza María Cristian Pietrasanta. 

La magistrada del Juzgado Penal Colegiado Nº 1 hizo lugar al pedido del representante del Ministerio Público y le dictó la medida de coerción a Albornoz

De esa forma, la mujer acusada de seis hechos de estafa, continuará en prisión mientras avanza la instrucción en su contra. Aunque la defensa podría apelar el fallo de la jueza de primera instancia y, en ese caso, será un Tribunal Penal Colegiado el que deberá definir su situación.

De la escuela hasta el almacén del barrio

Una de las primeras denuncias que recibió Albornoz data del 28 de abril del 2022. La presentación sostiene que seis días antes la mujer se presentó en el local By Deep, ubicado en avenida San Martín 1305 del centro mendocino. 

La sospechosa se mostró interesada por algunas prendas, se probó algunas y eligió las que le gustaron, que tenían un costo total de 21 mil pesos

Cuando se dirigió a la caja, le dijo a la empleada que iba a pagarle a través de transferencia. Acto seguido, tomó su celular y luego le exhibió el comprobante, que resultó ser apócrifo, agrega la presentación.

Los días pasaron y el dinero nunca llegó a la cuenta del comercio, por lo que decidieron acudir a la Justicia.

Otra de las denuncias que la complicaron fue radicada el 23 de junio por una estafa a padres de la escuela Nº 4-097 Gilda Cosme Lede, de Maipú, donde asisten sus hijos. 

Según el relato de las víctimas, durante una reunión que mantuvieron padres de alumnos de cuarto grado, Albornoz fue designada como encargada para juntar el dinero con el que iban a hacer cuarenta camperas y cuarenta chombas para sus hijos.

A la mujer se le hizo la entrega de ocho mil pesos, que Albornoz debía llevar hasta el local de ropa Ficción. Días después, desde la tienda les comunicaron a los demás progenitores que la plata nunca fue llevada, sostiene la presentación judicial. 

Semanas después, la mujer quedó comprometida por dos maniobras fraudulentas en conocidos comercios de venta de neumáticos. 

De la pesquisa surgió que se presentó en esos negocios y se hizo pasar por una empresaria del agro, oriunda de Córdoba. Con su encanto, convenció a los comerciantes de que tenía campos y camiones en esa provincia.

El último hecho de esas características lo cometió en una gomería de calle Remedios Escalda de Guaymallén, donde compró cuatro cubiertas por 700 mil pesos

Ver también: Cómo actuaba la empresaria trucha detenida por estafas millonarias

En esa oportunidad, aseguró que hizo la transferencia, pero el dinero iba a tardar unas 24 horas en impactar. Para asegurarse de que no se tratara de una cuenta falsa, la mujer aportó sus datos y también los del banco. 

Las víctimas se comunicaron con la entidad financiera y confirmaron que Albornoz tenía una cuenta de ahorros allí, pero no advirtieron que no contaba con el dinero suficiente para afrontar ese gasto. 

Posteriormente, los dueños del negocio constataron que la transferencia jamás se hizo y radicaron la denuncia correspondiente. 

Debido al acumulado de hechos que sindicaban a Albornoz por los diferentes ardides, el fiscal Flavio D’Amore ordenó la captura de la mujer y policías de la División Delitos Económicos la atraparon en su vivienda del barrio privado Aires Andinos, ubicado en calle Tapón Moyano de Guaymallén. 

En ese domicilio, se incautó un iPhone de la imputada, 8.890 pesos, tarjetas y documentación de importancia para la causa. 

Además, entrevistando a vecinos de la zona constataron que Albornoz también había defraudado al dueño de una despensa, a quien también le había “pagado” alimentos y demás mercadería con una transferencia trucha, señala la información policial.

Al mismo tiempo, se incautaron doce cubiertas en una propiedad de calle Avellaneda al 4300, las cuales Albornoz le habría vendido a un hombre que estaba armando un semirremolque. El transportista, de 70 años, también fue aprehendido e imputado por encubrimiento