Una trabajadora sexual denunció la tarde de este sábado que fue abusada sexualmente en manada mientras era apuntada con un arma de fuego en una casa de un asentamiento de Tunuyán pero los pesquisas judiciales y policiales investigan en conjunto si se trató de una presentación a modo venganza luego de ser acusada de robar un teléfono celular.
La información a la que accedió El Sol señala que la mujer, de 39 años y oriunda de Tucumán, se presentó ante las autoridades y aseguró que unos seis hombres la sometieron sexualmente en el interior de una propiedad del complejo Rodrigo, una villa que viene siendo noticia desde hace años por comercio de drogas y ser base de algunos personajes vinculados al mundo delictivo.
Los identificó con alias y también nombre –citó al Cabezón, Peluca, Tucumano y Carnicero, entre otros- y relató que algunos de ellos la sujetaban de sus extremidades y otro la apuntaba con un arma de fuego en el rostro. Aseguró que el Carnicero, un hombre mayor, era quien la abusaba mientras los otros la mantenían inmovilizada.
La Justicia solicitó una serie de medidas para avanzar en la causa y la primera fue identificar el domicilio donde habría ocurrido el hecho. Con el avance de las horas, efectivos de la Unidad Investigativa de Tunuyán realizaron averiguaciones y testigos aportaron una versión diferente a la relatada por la mujer.
Contaron que la presunta víctima es una trabajadora sexual y que durante el sábado había mantenido un encuentro a cambio de dinero con el llamado Carnicero en el domicilio de este último. Agregaron que la mujer robó un teléfono celular del domicilio y esto provocó una riña en el lugar en el que participaron otras mujeres y algunos de los nombrados.
Durante esa pelea, la mujer aseguró que iba a denunciar a todos por abuso sexual. Efectivamente, realizó la presentación y la Justicia comenzó a trabajar en el caso para confirmar si realmente la denunciante decía la verdad. Se ordenaron estudios forenses y otras medidas para intentar esclarecer el hecho.
