Una causa narco con todos los condimentos: trabajos de inteligencia de efectivos de Investigaciones de la provincia por las calles lasherinas, persecución, detenidos y secuestro de 26 kilos de marihuana.

La droga se encontraba fraccionada e iba a ser distribuída por los sujetos que tenían base en el barrio Cristo Redentor, a principios de abril del 2019.

A casi dos años de la incautación, la Justicia federal condenó el lunes a tres hombres que se encontraban procesados en la causa a penas de entre dos años y cuatro meses de encierro a cinco años y medio de cárcel.

Cada uno, de acuerdo con el fallo, tuvo responsabilidades diferentes en el hecho.

Los tres hombres sentenciados fueron identificados como Ivo Leonel Ortiz (nacido el 11 de octubre de 1995 y dijo ser mecánico al momento de la captura); Alejandro Sebastián Salinas (aseguró ser carpintero) y Hugo Antonio Quiroga, quien se transformó en el último de los apresados.

El secuestro de la droga fue en horarios nocturnos, el 3 de abril del 2019.

Policías de la División Búsqueda de Prófugos que realizaban tareas propias tomaron conocimiento a las 18.15 que en el interior del barrio Cristo Redentor, cerca de la manzana A, en calle San Rafael, un grupo de personajes se encontraba cargando marihuana en un Peugeot 504 gris.

Ver también: Secuestraron más de 26 kilos de marihuana en Las Heras

Los investigadores decidieron desarrollar trabajos de vigilancia y a las 21.40 observaron el citado rodado saliendo de la casa número 5.

Vieron que comenzó su recorrido por calle San Rafael hacia el sur e iniciaron una persecución.

La misma se prolongó varias cuadras hasta que lograron frenarle el paso antes del cruce con el Acceso Norte. Uno de los malvivientes intentó darse a la fuga corriendo pero terminaron interceptándolo a los pocos metros.

Los esposaron y dejaron en el piso, a metros del vehículo. Al identificar a los sujetos, supieron que se trataba de Ortiz (conducía) y Salinas (viajaba a su lado). Y durante la requisa encontraron una bolsa detrás del asiento del acompañante.

En su interior había seis ladrillos rectangulares cubiertos con papel metálico. Al abrirlos, detectaron que se trataba de marihuana con un peso total de 4,751 kilogramos.

Pero los trabajos investigativos no terminaron allí. Los policías de Búsqueda de Prófugos dieron aviso a la Justicia federal y personal de la Policía contra el Narcotráfico fue notificada del procedimiento.

Luego del secuestro, continuaron las tareas de vigilancia en el domicilio del barrio Cristo Redentor.

Así fue que, a las 23.30, los policías observaron la llegada de un tercer hombre a bordo de un VW Golf.

Los efectivos vieron que cargó en el vehículo una bolsa negra de grandes dimensiones y siguió su rumbo. Hizo un giro en “U” y comenzó a zigzaguear al notar la presencia de los detectives.

En ese momento se inició una nueva persecución. La alocada carrera del conductor del Golf terminó en el cruce de Callao y Godoy Cruz, cuando derrapó. Bajó y se dio a la fuga corriendo. Los policías lo perdieron de vista pero se quedaron con lo que más buscaban en ese momento: el vehículo. Tenían la patente y y con eso era suficiente para lograr posteriormente la captura del sospechoso.

Durante la requisa en el baúl, detectaron la bolsa negra que habían observado con anterioridad.

La misma tenía 26 ladrillos rectangulares también envueltos con el mismo papel metalizado detectada en la droga secuestrada dos horas antes. En total, se trataba de 22 kilos marihuana.

Fuentes policiales confirmaron que el sujeto que conducía el Golf fue identificado como Hugo Antonio Quiroga y fueron hasta su domicilio gracias a que encontraron los cupones del seguro a su nombre.

No lo encontraron pero días después terminó tras las rejas.

Así las cosas, Quiroga y Salinas fueron condenados a la pena más alta. Mientras que Ortiz recibió una pena menor. 

Esto, detallaron fuentes judiciales, porque creyeron su versión de que “había sido amenazado” para que transportara la droga como remisero en el Peugeot.