Hilda Graciela Pizarro volvió a ser detenida en una causa por venta de drogas.

Una investigación que se prolongó durante seis meses. Seguimientos e incorporación de pruebas contra una banda narco dedicada a transportar y comercializar cocaína en el Gran Mendoza.

En el medio de la pesquisa, desarrollada por la Policía Federal, surgió un nombre conocido para quienes trabajan casos de narcocriminalidad: Hilda Graciela Pizarro Quinteros, hermana de Nelson, Sergio y Diego, y madre de Jonathan Moncho y Johana. Todos, de una manera u otra, han sido condenados o investigados por violar la Ley de Estupefacientes (Nº23.737) en los últimos quince años.

Esta mujer de 63 años fue detenida a principios de mayo del 2017, con sus hijos, en la conclusión de una megapesquisa que permitió secuestrar cocaína, millones de pesos, joyas y descubrir que había movimientos de lavado de dinero, en lo que se llamó Operación Pyme Familiar.

El Clan Pizarro, entre los que se encontraban Jonathan y Johana y su nuera, María Vanesa Videla, reconoció en un juicio abreviado todos los delitos que le endilgaban en agosto del 2019. El juez Héctor Cortés, del Tribunal Oral Federal Nº2, homologó el acuerdo entre la fiscalía y la defensa y lo sentenció a penas de entre 4 años y medio y 5 años y 11 meses de encierro.

Hace pocos días, a fines de octubre, luego de la nueva investigación que se manejó durante semanas en el mayor de los secretos en la Policía Federal, Hilda Pizarro y estos personajes vinculados a ella en el barrio la Estanzuela de Godoy Cruz y también en el departamento de Guaymallén fueron detenidos con 3,100 kilogramos de cocaína, 370.000 pesos, que serían producto de las transacciones narco, y un grupo de plantines de marihuana.

La información a la que accedió El Sol sostiene que las medidas se desarrollaron el 24 de octubre y que la droga se encontraba escondida en un domicilio de calle Mathus Hoyos, en la vivienda de una pareja que respondía a la mujer.

Además de Hilda Pizarro, fueron detenidos como sospechosos Micaela Ayelén Lucero y Abel Fernando Pina; este último, vinculado a la hinchada del club Gimnasia y Esgrima. No sólo eso: la causa tiene dos prófugos, uno de los cuales está relacionado directamente con la mujer, debido a que formó parte de la pesquisa que le iniciaron en el 2017. Se reserva su identidad para no entorpecer los trabajos policiales.

La causa se encuentra en pleno proceso investigativo y los detectives la mantenían guardada bajo cuatro llaves para evitar que trascendiera, debido a que todavía resta atrapar a un par de sospechosos. Sin embargo, la nueva detención de Hilda Pizarro no pasó desapercibida en el mundo judicial porque termina de cumplir la pena de 5 años 11 meses que recibió en el 2019 recién en abril del 2023.

Fuentes de los Tribunales de calles España y Pedro Molina detallaron a este diario que la mujer primero logró el beneficio de la detención domiciliaria y, luego, consiguió la libertad condicional.

En ese contexto volvió quedar en la mira este año por comercio de drogas y la Justicia federal ordenó un allanamiento en su casa.

Ver también: El clan Pizarro condenado: reconoció venta de cocaína y lavado de activos

Complicada

Hilda Graciela Pizarro nació en Mendoza el 29 de 1959. Era celadora de escuela y tiene domicilio en la casa 21 de la manzana 22 del barrio La Estanzuela. El viernes 5 de mayo del 2017, fue detenida en la Operación Pyme Familiar de la Policía Federal. Estuvo varios años presa en el Complejo Penitenciario VI de Luján de Cuyo.

Por aquellos días, la mujer, quien es conocida como la “Doña”, estaba sospechada de liderar el comercio de drogas en el oeste godoicruceño con su hijo. Los policías federales que trabajaron en el caso colocaron una filmadora frente a su casa y registraron los movimientos de comercialización.

Con su hijo Moncho tenían el control de unos 20 quiosquitos para la venta de cocaína. Los federales secuestraron autos de alta gama, motos, dinero (más de $2 millones entre moneda local y estadounidense), alhajas de oro, armas, proyectiles, celulares y cocaína (casi tres kilos).

En un principio, hubo seis detenidos, entre ellos, Hilda, sus hijos Johana y Jonathan y su nuera María Vanesa Videla. Estas dos mujeres terminaron condenadas a 4 años y medio de cárcel sólo por lavado de dinero.

No se pudo comprobar que vendían estupefacientes pero tenían varios autos y casas a su nombre y no podían justificar con sus ingresos la adquisición de los mismos, ya que eran celadoras y tenían un sueldo promedio de 9.000 pesos.

El Moncho recibió la misma pena que su madre por tenencia de drogas con fines de comercialización y lavado de activos. Cuando se inició la nueva pesquisa se encontraba en libertad condicional.

Así las cosas, la Doña Pizarro volvió a estar en situación de encierro como se encuentran dos de sus hermanos, Diego y Nelson.

El primero fue condenado a 20 años de cárcel por un homicidio y el segundo fue atrapado en el 2019 por efectivos de la División Robos y Hurtos de Investigaciones intentando ingresar casi 50 kilos de cocaína por el Arco Desaguadero.

El 18 de agosto de este año, el Chirola fue condenado a 8 años y medio de cárcel junto con el resto de la banda que participaba en el transporte de la sustancia.